Respirar para rendir
El dispositivo en cuestión se llama VitalPro, está desarrollado por la empresa estadounidense Tymewear (tymewear.com) y promete cambiar la forma en que entrenadores y ciclistas entienden el esfuerzo humano sobre la bicicleta.
Más allá del pulso y la potencia
Durante décadas, la frecuencia cardíaca y la potencia han sido las grandes referencias del entrenamiento. Pero ambas solo cuentan una parte de la historia. El corazón refleja la respuesta cardiovascular, y el potenciómetro cuantifica el trabajo mecánico, pero ninguno revela directamente qué está ocurriendo en los pulmones, el órgano que marca el ritmo real del metabolismo energético.

Aquí es donde entra el VitalPro. Se trata de un sensor de respiración integrado en una correa similar a un pulsómetro, colocada alrededor del pecho. A diferencia de los dispositivos tradicionales, este sensor es capaz de medir el patrón respiratorio completo: la tasa de respiración (cuántas veces se inhala y exhala por minuto), el volumen de aire por respiración y la ventilación total por minuto. Dicho de otro modo, traduce el acto de respirar en datos cuantificables, útiles y comparables.
¿Cómo funciona?
El sensor utiliza tecnología de tensión elástica y presión, registrando los movimientos de expansión del tórax con gran precisión. Esa información se convierte en valores de flujo respiratorio que permiten estimar el volumen corriente, es decir, la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones en cada respiración.
Los datos se envían en tiempo real a una plataforma de análisis, donde se cruzan con otras métricas del ciclista, como la frecuencia cardíaca, la potencia o la cadencia. Para el equipo técnico del Visma | Lease a Bike, esta información abre una nueva ventana de observación sobre el rendimiento fisiológico. Saber cómo y cuándo cambia el patrón respiratorio de un ciclista durante un esfuerzo prolongado puede revelar fatiga, falta de
eficiencia o incluso un mal ajuste del ritmo de carrera.
Hasta hace poco, medir parámetros respiratorios con esta precisión solo era posible en un entorno de laboratorio mediante analizadores de gases o sistemas de máscara. Pero estos métodos, aunque exactos, son incómodos e imposibles de usar durante una etapa o un entrenamiento real.
El VitalPro traslada esa capacidad al terreno de la práctica. Su desarrollo ha sido tan relevante que la UCI tuvo que intervenir para evaluar si su uso estaba permitido en competición. Tras un proceso de revisión, el organismo internacional aprobó oficialmente su utilización, considerando que el dispositivo es de uso comercial, accesible y no compromete la equidad deportiva.

Con esa aprobación, el Visma | Lease a Bike ha sido pionero en llevar los datos de ventilación directamente a la carretera, utilizándolos tanto para entrenamientos como para recopilar información en plena competición.
En el ciclismo, la respiración es la manifestación visible (y audible) del esfuerzo interno. Sin embargo, rara vez se ha medido con exactitud. Gracias a este sensor, ahora es posible analizar la eficiencia ventilatoria, es decir,
cuánta energía se gasta en respirar y cómo evoluciona esa variable a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, un ciclista puede mantener la misma potencia durante 30 minutos, pero si su ventilación por minuto aumenta progresivamente, significa que su cuerpo está trabajando más para oxigenar los músculos. En cambio, un deportista que logra mantener un patrón respiratorio más estable muestra una mejor economía de esfuerzo, lo que a menudo se traduce en mayor rendimiento a largo plazo.
Además, el análisis respiratorio permite detectar descompensaciones posturales o mecánicas, ya que la respiración está estrechamente ligada a la posición del tronco, la estabilidad del core y la fatiga muscular del diafragma. Algunos preparadores físicos ya han incorporado estos datos en la planificación del entrenamiento funcional y en las sesiones de técnica de pedaleo.
Un nuevo enfoque para el entrenamiento
Para los entrenadores, los datos de respiración ofrecen un valor añadido, permiten individualizar las zonas de trabajo con una precisión superior. Mientras que la frecuencia cardíaca puede verse afectada por factores externos (temperatura, estrés, hidratación), la respiración es un reflejo más directo del metabolismo aeróbico y del umbral ventilatorio.
En la práctica, esto podría significar que, en un futuro cercano, los planes de entrenamiento no solo se basen en potencia o frecuencia cardíaca, sino también en métricas respiratorias como el “tiempo en ventilación controlada” o el “índice de eficiencia ventilatoria”. De hecho, algunos ciclistas del Visma | Lease a Bike ya utilizan los datos del VitalPro para ajustar su ritmo durante intervalos de alta intensidad, buscando mantener una respiración más estable en lugar de centrarse únicamente en los vatios.

A pesar de su potencial, el sensor VitalPro no sustituye todavía a los sistemas de medición de gases utilizados en laboratorio. La estimación del volumen respiratorio, aunque muy precisa, sigue siendo indirecta, y aún existen
factores de calibración que pueden afectar la exactitud de los datos.
Tampoco todos los equipos profesionales lo ven imprescindible por ahora, pues la interpretación de las curvas respiratorias requiere un entrenamiento especializado y una adaptación de los modelos de análisis existentes.
Aun así, el interés por la tecnología crece y podría convertirse en una herramienta de referencia en los próximos años.

La empresa Tymewear ya ha anunciado futuras actualizaciones con algoritmos que correlacionarán los datos de respiración con la variabilidad cardíaca y el consumo energético, ofreciendo un retrato fisiológico aún más completo del ciclista.
La historia del ciclismo moderno es la historia de cómo el ser humano ha aprendido a cuantificar su esfuerzo. Desde los primeros pulsómetros hasta los potenciómetros de última generación, cada avance ha aportado
una nueva perspectiva sobre el rendimiento. El VitalPro representa el siguiente paso: entender el esfuerzo desde dentro, midiendo cómo responde el cuerpo en su acto más básico y vital como es “respirar”.
Quizás en un futuro próximo, los entrenadores no solo pidan a sus ciclistas mantener un determinado número de vatios, sino también un patrón de respiración eficiente. Porque, al final, respirar mejor puede significar rendir más.