El entrenamiento invisible

Opinión Experta

Josep Codinach
Terradas

Josep Codinach Terradas
Muchas veces nos centramos en lo esencial del ciclismo: pedalear y pedalear cada vez más y más fuerte, pero detrás de este entrenamiento, que muchas veces buscamos que sea cada vez más y mejor, hay un desgaste en nuestro cuerpo y hay que intentar minimizar sus efectos. Aquí hablaremos de lo que podría ser el entrenamiento invisible, o herramientas de recuperación para poder regenerar mejor nuestro organismo.

Bien es conocido que, con el entrenamiento deportivo (indiferentemente del deporte), rompemos nuestra homeostasis natural, lo cual sería como el estado estable en que se encuentra nuestro cuerpo sin alteraciones producidas por el ejercicio, el estrés, los cambios horarios u otras causas.

Cuando se aplica una carga de entrenamiento, sea cual sea su magnitud, siempre se romperá esta homeostasis y la principal consecuencia es que aparece la fatiga, que, como hablamos en artículos anteriores, puede ser de diferente tipología en función de la carga y la duración de esta carga de trabajo.

En esta entrega hablaremos de diferentes sistemas de recuperación para poder vencer o sobreponer mejor esta fatiga y recuperarnos de nuestras semanas de entrenamiento más duras. Sí que nos gustaría destacar que el deportista debe respetar una vida rutinaria y estructurada para poder entrenar en condiciones de mejorar el rendimiento. Si no es así, se puede ver comprometido este a medio o largo plazo.

El concepto “entrenamiento invisible” lo podríamos desglosar en diferentes categorías, de las cuales me gustaría empezar por la más importante, desde mi punto de vista:

La clave de un buen entrenamiento físico reside en la fortaleza mental del deportista.

Restauración de los sistemas orgánicos

Podríamos incluir otros apartados dentro de este, pero haremos un resumen global y que hay que tener en cuenta de todos ellos.

El descanso post y precarga de trabajo es crucial para la restauración de todos los sistemas de nuestro cuerpo. Es conocido que un deportista debe dormir como mínimo de siete horas y media a nueve horas de sueño al día, de forma seguida e ininterrumpida.

El sueño tiene un efecto restaurador en nuestro cuerpo y es muy importante para la recuperación, ya que durante sus fases se restauran diferentes niveles hormonales, se producen mejoras neuronales, existe una relajación muscular…

Por el contrario, a muchos deportistas aficionados les cuesta poder mantener un buen sueño y de calidad debido a que muchas veces hay factores que afectan a esto: el estrés, no saber desconectar del trabajo cuando se está en casa… Todo esto se debe prevenir para la mejor recuperación.

Podríamos añadir la fisioterapia, o la recuperación de nuestro musculo esquelético, como otro elemento para tener en cuenta. Aparte del trabajo del fisioterapeuta de forma rutinaria (semanal o mensualmente), hay que poder trabajar la flexibilidad a diario. Se podría añadir: electroestimulación, Spa, contrastes de temperatura en la ducha, baños de agua fría…

¿Existe el entrenamiento invisible? Te lo contamos en este post.

Alimentación e hidratación

Como bien nos explican desde el apartado de nutrición, lo que comemos y bebemos resulta crucial. Para la recuperación de los entrenamientos, o para mejorar nuestro rendimiento, debemos cuidar nuestra alimentación.

Es evidente que, tras ciertos entrenamientos, hay que utilizar batidos recuperadores (con una proporción de 3 gr de carbohidratos por 1 gr de proteína) en los primeros 30 – 45’ tras terminar la competición o un entrenamiento exigente, cuando nuestra ventana de glucógeno está abierta.

Pero no todo termina aquí, ya que, una vez en casa, podemos evitar ciertos productos y mejoraremos nuestro rendimiento seguro, como los azúcares y ciertas grasas trans.

Psicología

La clave de un buen entrenamiento físico reside en la fortaleza mental del deportista. Si ésta falla, es muy probable que el deportista en cuestión baje su rendimiento y no mejore sus marcas deportivas. Por este motivo, como deportistas debemos hacer un poco de introspección y valorar cuál es nuestro estado de ánimo, nuestra motivación o ganas en relación con la preparación deportiva.

Si nos vemos bajos de moral, debemos valorar las causas y, si hace falta, consultar a un profesional para poder salir del momento difícil que se pasa como deportista.

El entrenamiento invisible en definitiva

A modo de conclusión, podríamos añadir que el entrenamiento invisible es todo lo que hace referencia al pre, durante y post entrenamiento que no esté vinculado directamente al ejercicio de entrenamiento en sí.

Aquí hemos citado varias variables que hay que tener en cuenta, pero también es muy importante poder detectar que nuestro cuerpo “no va” como debería ir, por lo que, en este caso, siempre existe la ayuda del médico deportivo, que será el encargado de hacer las pruebas diagnósticas pertinentes.

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