Volver a la competición ciclista. Crea tu método

Opinión Experta

Mertixell
Bellatriu

Meritxell Bellatriu
¿Vas a volver a la competición ciclista tras un parón? ¿Sabes cómo hacerlo? Te mostramos los pasos a seguir para crear tu propio método y regresar a la acción ¡con éxito!

Nos ha pasado más de una vez. Tras un parón siempre llega el momento de empezar de nuevo, de volver a la competición ciclista y es entonces cuando debemos armar con sumo detalle este regreso a las competiciones.

En el siguiente artículo, desgranaremos algunos detalles que pueden ser de utilidad para preparar las carreras. La cita del triatleta Gómez Noya, en relación a su preparación para los últimos JJOO, nos muestra cuán fundamental es el aprendizaje experiencial para la puesta a punto antes de una competición.

Con la experiencia vas ganando confianza al entrenar y sabes mejor cómo hacer lo que necesitas para rendir, qué tipo de entrenamiento y trabajo te va mejor y te beneficia más. Sabes en qué momento tienes que ser más estricto y cuándo necesitas relajarte porque también te lo pide la cabeza. Se trata de llegar en el momento justo a la forma que quieres, y eso es lo que más me costaba de joven.” (Javier Gómez Noya).

Como anuncia una conocida cita: “Es mejor tener un mal plan que no tener ningún plan”. A partir de él, se podrá trabajar para modificar aquello que no funciona o para reforzar aquello que da buen resultado. En anteriores entregas ya hemos comentado que no existen fórmulas mágicas. Las proporciones necesarias para cada deportista deben ser ajustadas por él mismo y para ello, puede ser necesario el binomio de ensayo-error hasta dar con las claves del método personal.

Crea tu método

La vida nos posibilita ir creando versiones de uno mismo a través del autoconocimiento y de las vivencias personales. A partir de estos feedbacks, podemos ir estableciendo qué funciona y qué no. ¿Tienes un método específico para preparar tus carreras?

Con la finalidad de ofrecer un hilo conductor que sirva para valorar tu “método”, te facilitaré unos tips a modo de recomendación. Cabe aclarar que por método, aplicado a la competición, entenderemos todo aquello que un deportista tiene en cuenta en su preparación. También podríamos referirnos a estos aspectos con los siguientes términos: rutinas precompetitivas y competitivas. Sin embargo, nos parece que el método engloba una idea más amplia y refleja más fielmente nuestro propósito.

Analiza tus motivaciones hacia la competición.

Aunque parece algo evidente, en muchas ocasiones uno puede hacer algo por inercia o sin el sentido personal adecuado. Por ello, creemos que es necesario pensar en “qué” nos mueve a hacer una determinada carrera o marcha. Para que el “motor” funcione de forma óptima debe ser revisado previamente. Este punto incluiría el “porqué” y el “para qué” de dicho objetivo. Merece la pena dedicarle un tiempo. Un punto de inflexión (reflexión).

Márcate objetivos de resultado y de proceso.

En general, se suelen marcar los objetivos teniendo en cuenta el resultado (tiempo, posición, etc.) sin tener en cuenta otras directrices. Para completar, te animo a que te marques objetivos de realización y objetivos parciales. Estos deben contemplar todo aquello que es necesario que realice el deportista para conseguir tales resultados. Los objetivos de realización hacen referencia a la ejecución apropiada de las conductas “clave”.

La consecución de resultados no depende, únicamente, de que se alcancen los objetivos de realización, ya que existen otros factores externos al deportista que también pueden influir (climatología, ejecución de otros deportistas, etc.). Asimismo, los objetivos parciales ayudan al deportista a valorar cómo se encuentra, en el transcurso de la carrera, en relación al objetivo final. También facilitan el mantenimiento de la atención y el esfuerzo dirigido a este sub-objetivo.

Define tus estrategias y tus puntos fuertes.

Este punto está, en parte, íntimamente relacionado con el anterior. Incluye el “cómo”. Es decir, el qué se va a poner en marcha para conseguir los objetivos. Abarcaría recursos y estrategias a todos los niveles (alimentación, material, focos atencionales, conductas a reforzar, extras motivacionales, etc.). En este apartado, por considerarlo una estrategia a su vez, añadimos el establecer las claves que han contribuido a un buen rendimiento en anteriores competiciones. El objetivo sería centrar la atención del deportista en situaciones positivas y así trasmitirle un plus de seguridad y de energía positiva.

Planifica la competición desde los días previos hasta la finalización de la misma.

Como si de un gran acontecimiento vital se tratara, es fundamental cuidar con mimo todos los detalles:

  • En los días previos se recomienda preparar todo el material y tener clara, en la medida de lo posible, toda la logística necesaria, con margen de maniobra, evitando imprevistos o descuidos innecesarios. También se aconseja organizar la distribución del tiempo la semana de la competición. En especial, aquellas personas que suelan sentir los nervios, anticipadamente, de forma acusada. El último día antes de una competición es deseable estar tranquilo e incluso hacer algo que facilite (sin comprometer) la desconexión de la inminente carrera.
  • Para el día de la competición se requiere que todo lo que dependa de uno ya esté organizado y probado previamente. Innovar el día de la carrera puede comportar sorpresas inesperadas. Es importante tener clara la distribución de los tiempos (para vestirse, calentar, concentrarse, hidratarse, etc.). Todo ello comportará un ajuste de la energía y de la atención del deportista, minimizando nervios y aumentando la percepción de control.

Anticipa dificultades.

Muchas de ellas son previsibles. El pensar, previamente, de una solución (estrategias específicas) para cada una de ellas, dotará al deportista de un bagaje amplio de recursos “por si” y de un mayor nivel de autoconfianza.

Entrenamiento de técnicas específicas.

Con la finalidad de optimizar de algunas variables psicológicas, se recomienda el entrenamiento en técnicas mentales en base a las necesidades detectadas del deportista y de la modalidad que practica. Ejemplos de estas técnicas podrían ser: cómo gestionar los pensamientos negativos en los momentos previos a la competición; diferenciar entre estímulos relevantes y estímulos distractores, o cómo manejar el control de la activación, entre otros.

Revisión y evaluación del rendimiento obtenido durante la competición.

Como indicábamos, cada momento es una oportunidad de aprendizaje y, tras una carrera, se aconseja extraer todo aquello positivo y negativo que se pueda valorar. Si se realiza un registro de estos aspectos, el deportista, podrá valorarlo con perspectiva siempre que lo desee y así facilitar una visión más objetiva de su evolución.


La adquisición de un método en cuanto a la preparación mental de la competición contribuye a aumentar la probabilidad del control de las diferentes situaciones que pueden darse. A su vez, posibilita la creación de una versión mejorada de uno mismo.

Entrena tu mente… & ¡Be Positive!

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