En 2000, más allá de no producirse el temido “efecto 2000”, tuvo lugar un lanzamiento importante, ciclístamente hablando. Se presentó la Basso Venta, una bicicleta icónica que ahora se ha rediseñado por completo con el fin de satisfacer las demandas del público actual.
Es por ello por lo que la nueva Basso Venta llega en versión con frenos de disco y de llanta, y admite tanto transmisiones mecánicas como electrónicas, entre otras características.

Basso Venta, siguiendo la mejor tradición
La pasión y la calidad de fabricación son dos elementos indisolubles en Basso, marca que fabrica sus cuadros de carbono en Italia y de la que probamos en profundidad la Palta. La Basso Venta no es una excepción.
De hecho, en ella no encontrarás aluminio, ya que ni el tubo de dirección ni el eje de pedalier cuentan con inserciones de metal, por lo que puede atesorar con rotundidad que su cuadro es un monocasco de carbono 100%.
Aerodinámico y reactivo a la vez, el cuadro Venta no esconde su carácter deportivo, ADN de este fabricante. Los tirantes están ligeramente caídos en la nueva versión, lo que aporta un extra de confort.
Además, el cuadro presenta soluciones útiles y que contribuyen a enfatizar sus líneas elegantes y su diseño deportivo, como el cableado interno o la abrazadera integrada.

Sin embargo, Basso también cuida el aspecto con esmero, como lo demuestran sus gráficas minimalistas o las secciones pulidas del cuadro. Tanto ahora como hace dos décadas, la Basso Venta es una bici hecha para durar y para ofrecer el máximo rendimiento.
En esta nueva versión, no obstante, la Basso Venta cuenta con tubo de dirección sobredimensionado y pipa cónica, lo que aporta un extra de rigidez en la dirección. En este sentido, también se ha renovado la horquilla, de carbono.
Basso comercializa la Venta, que comparte soluciones derivadas de los modelos tope de gama, en tres opciones cromáticas: Purple label, Antracita y esta elegante Silver.


