
750 € por una chaqueta de ciclismo no es una cifra, es una declaración. Provoca escepticismo, obliga a justificarla y casi te empuja a pedir perdón por probarla. Precisamente por eso, la nueva ASSOS EQUIPE RS Johdah Ultraz Winter Jacket S11 tiene un interés periodístico enorme. Cuando una marca pone ese precio sobre la mesa, lo mínimo exigible es que el rendimiento sea intachable y que la prenda exista por algo más que por estatus.
ASSOS lo plantea así, esta es su chaqueta más protectora y avanzada para invierno, concebida para entrenamientos de alta intensidad en las condiciones más duras, es decir, frío extremo, viento, humedad, lluvia, niebla y nieve. Todo lo a priori desagradable, pero con una premisa poco habitual, mantener un ajuste aerodinámico de competición y una transpirabilidad real, no de catálogo.
Sustituta directa de la Johdah S9 Targa, esta nueva generación S11 no se limita a retocar detalles, sino que revisa el concepto, los materiales y el patrón para llevarlo un paso más allá. Como suele ocurrir con ASSOS, es una prenda ultraespecífica si la eliges bien, difícilmente encontrarás algo mejor sin embargo, si te equivocas de escenario, la usarás poco y te dolerá más
Concepto y posicionamiento
La Johdah Ultraz S11 se sitúa en la cúspide de la gama invernal de ASSOS y se encuadra en la familia EQUIPE RS, la línea más enfocada al rendimiento puro del fabricante suizo. Rendimiento antes que comodidad de sofá, funcionalidad sobre la bici antes que sensaciones en parado: no está pensada para climas templados, ni para salidas tranquilas, ni para ser la chaqueta única de todo el año. Es una herramienta para quienes entrenan duro incluso cuando el tiempo invita a quedarse en casa.
Ese enfoque específico se nota desde el primer momento. Como ocurre con otras prendas de la serie EQUIPE, el corte racingFit está preformado para la posición de pedaleo y, de pie, se siente algo tensa, con ligera tendencia a llevar los hombros hacia delante. No es un defecto, es diseño, porque en cuanto te colocas sobre el manillar todo encaja y la chaqueta deja de existir como prenda para funcionar como una segunda piel orientada a la posición de ataque.
Aquí conviene decirlo sin rodeos: para un clima mediterráneo como el nuestro, esta chaqueta será excesiva la mayor parte del tiempo. En Barcelona, Girona o Valencia hay opciones de ASSOS mucho más lógicas y aprovechables por bastante menos dinero, según perfil y rango térmico. La Johdah Ultraz no se compra para ir cómodo, sino para no tener excusas cuando el invierno es de verdad.
Construcción, materiales y tecnologías clave

La ASSOS EQUIPE RS Johdah Ultraz S11 se construye alrededor de la arquitectura twinDeck, el enfoque de doble capa con el que ASSOS busca combinar aislamiento y gestión térmica sin recurrir a un grosor excesivo. El mayor salto de esta generación está en el nuevo softshell DIAMOND Medium, utilizado en la parte frontal y la parte superior de las mangas. Es un tejido de dos capas que aumenta la elasticidad y refina el ajuste respecto a la generación anterior, además de mantener un nivel de protección muy elevado frente a viento y agua.
En esta chaqueta de invierno de alto rendimiento destacan dos cifras excepcionales: una transpirabilidad de 16 000 g/m²/24 h y una columna de agua superior a 25000 mm con un tratamiento hidrorrepelente sin PFC, lo que explica por qué ASSOS insiste en que no hay sacrificios entre protección y gestión térmica. Esa protección llega con un patrón más libre de restricciones, más de segunda piel, algo fundamental en una prenda que pertenece a la familia EQUIPE RS y que se entiende en posición de pedaleo, no de pie.
Sobre esa base, ASSOS recupera el chaleco interior integrado Intrabooster, pero lo actualiza con el tejido LITHIUM Medium, un punto por urdimbre cepillado con construcción de rejilla pensado para aislar el core y, al mismo tiempo, evacuar humedad de forma agresiva. Al abrocharlo, este chaleco interior sorprende por su longitud, relativamente corta y terminando por encima del ombligo. Sin embargo, el conjunto funciona, ya que la chaqueta principal cubre perfectamente y, en marcha, la sensación desaparece. Incluso la cremallera del chaleco está resuelta con inteligencia, desplazándose ligeramente hacia la derecha para no interferir con la cremallera principal y evitar acumulación de material o puntos de presión superpuestos. Muy bien pensado.
Mangas, espalda y ventilación activa
En los brazos, ASSOS recurre al softshell de triple capa ZigZaggy, una espuma de poliuretano desarrollada para aportar un aislamiento muy elevado sin penalizar la transpirabilidad ni añadir volumen. No se percibe como un acolchado clásico, sino como una solución técnica integrada en el patrón, ligera y eficaz, pensada para mantener la estabilidad térmica en una zona muy expuesta cuando rodamos rápido con frío duro, además de aportar un punto de soporte muscular que refuerza la sensación de prenda preformada para la posición de ataque. En los puños, ASSOS ha optado por un diseño limpio y funcional, no exageradamente largo pero lo bastante para cerrar bien y permitir, si hace falta, guardar los guantes por dentro sin crear un bulto extraño ni una zona rígida.

La espalda cambia de registro y se confía en el tejido OSMOS Heavy, un warp-knit aislante, suave y con una gestión de humedad muy marcada para ofrecer máxima transpirabilidad donde la protección es menos necesaria y evitar el ciclo clásico de sudar, empaparse y enfriarse. En paralelo, la chaqueta integra los valveTec Diffusors, unas aperturas en los hombros que aumentan la ventilación del sistema twinDeck y ayudan a regular activamente la temperatura interior sin necesidad de abrir la chaqueta por completo.
La sensación percibida no es de frío directo, sino de circulación de aire controlada, lo justo para evitar el sobrecalentamiento cuando la intensidad aprieta, una solución muy efectiva que también integra la Equipe RS Spring Fall S11.
Detalles de diseño, bolsillos y visibilidad

A nivel de confección, hay detalles que explican el precio sin necesidad de justificarlo con adjetivos. Los tres bolsillos —con uno central de mayor capacidad— garantizan un almacenamiento seguro y protección frente a salpicaduras de la carretera. Además, la chaqueta incorpora dos largas tiras reflectantes para mejorar la visibilidad en condiciones de poca luz. Desde luego, es algo casi obligatorio cuando el invierno acorta los días, aunque aquí conviene decir que el hecho de que la Johdah Ultraz S11 solo exista en negro limita cualquier aspiración de alta visibilidad real.
Asimismo, el cuello, con un interior de tacto aterciopelado, resulta especialmente agradable cuando rodamos con frío y humedad, porque evita la sensación áspera en la piel y mejora el sellado sin necesidad de apretar en exceso. Sin duda, remata esa impresión de pieza muy cuidada, casi de alta costura aplicada al ciclismo, donde no solo importa el material, sino cómo está colocado y cómo trabaja sobre la bici. De hecho, nada más sacarla de la caja, tanto por su peso —no es ligera, aunque tampoco es pesada— como por su tacto —con tanta variedad de tejidos diferentes—, ya se advierte que es una chaqueta muy especial.
Por último, hay dos apuntes importantes que en una prenda de este nivel no se deben omitir. El primero es que la chaqueta no incorpora doble cremallera, un detalle que a priori podría echarse de menos en una pieza tan orientada a regular la temperatura en esfuerzos intensos. Y matizamos lo de “a priori” porque gracias a su excelente transpirabilidad en ningún momento nos vimos tentados de bajarnos la cremallera en marcha. El segundo es el mantenimiento. Y es que en una chaqueta que combina tejidos avanzados y soluciones muy específicas, conviene ser disciplinado, lavarla como manda el fabricante, sin suavizante, con la cremallera cerrada y, a ser posible, dentro de una bolsa para prendas técnicas, manteniéndola lejos de velcros o elementos que puedan engancharla. Porque aquí no solo se cuida una chaqueta, sino también una inversión.
Sensaciones en marcha y rendimiento en frío extremo

La ASSOS EQUIPE RS Johdah Ultraz S11 no impresiona tanto en el perchero como sobre el asfalto. En nuestra primera salida la probamos a unos 6 °C, que para el rango de esta chaqueta es casi un día amable. Para la ocasión, la vestimos con una camiseta interior de primavera, muy fina. Y ahí llega el primer mensaje. La termorregulación es de otro nivel. En ningún momento aparece esa sensación de humedad pegada al pecho, ni siquiera subiendo el ritmo, porque la chaqueta respira de verdad. Y eso sorprende al instante, máxime en una prenda de puro invierno.
Ya en marcha, y habiendo alcanzado velocidad, los difusores en los hombros se hacen evidentes. Se nota circulación de aire, sí, pero no frío. Es esa sensación de “hay aire, pero no me enfría”, que delata una gestión térmica inteligente. Y esa es la clave. No se trata de apilar capas hasta parecerse a Bibendum (la mascota de Michelin), sino de mantener el cuerpo seco y estable. Si sudas y te empapas, luego te enfrías, por lo que puedes llegar a enfermar. Aquí, en cambio, el sistema trabaja para evitar el ciclo clásico de subo y sudo, bajo y me hundo.
Prueba bajo cero y combinación con capas interiores
De todas formas, es en condiciones duras donde la chaqueta justifica su existencia. Rodando entre -2 y -3 °C, percibí fresco durante los primeros minutos, lo normal hasta que el cuerpo se activa. Sin embargo, una vez pasados 10 minutos, el microclima ya se estabilizó. Y lo realmente impresionante es que terminé seco. El frío lo noté en manos y pies, porque eso depende de guantes y cubrezapatillas, pero el torso y los brazos quedaron blindados sin sensación de sobrecalentamiento. Al contrario, lo que noté es frescor, y eso se debe a su extraordinaria transpiración.

Otro punto fuerte es la uniformidad del aislamiento. Aunque el pecho cuente con ese chaleco interior, las mangas no se quedan atrás. No hay zonas que flaqueen, térmicamente hablando. Y eso en una chaqueta de alta intensidad es fundamental, porque el cuerpo no perdona desequilibrios. Si un área se enfría por humedad o falta de protección, el confort se derrumba y tu cerebro se centra en eso en lugar de en la carretera.
En esas condiciones bajo cero, la probé con el ASSOS Winter LS Skin Layer P1. Sin embargo, si la temperatura es aún más gélida, siempre se puede recurrir a la Ultraz Winter LS Skin Layer, aún más cálida gracias a su mezcla con lana. Así pues, a día de hoy todavía no le hemos encontrado el límite práctico. Desde luego, si viviéramos en Noruega, ese sería otro tema.
Pese a su enfoque radical, la Johdah Ultraz S11 es sorprendentemente cómoda. El patrón es exquisito y la chaqueta acompaña el pedaleo con una naturalidad que no es habitual en prendas tan protectoras. No hay arrugas, aleteos ni sensación de armadura. Es una chaqueta que no abriga por volumen, sino por inteligencia térmica. Y eso se traduce en libertad de movimientos.
Y una última nota, casi psicológica, pero real. Al principio da un poco de vergüenza, pues te subes a la bici con una equipación que roza cifras obscenas y te preguntas si tiene sentido. Evidentemente, la curiosidad se convierte en obligación de análisis: ¿por qué cuesta esto? Tras rodar con ella, la respuesta no es porque sea bonita, aunque lo es. Y queda muy bien puesta. La respuesta es que el rendimiento está diseñado con una precisión brutal. Otra cosa es que el mercado, y el clima de cada uno, lo justifique.
Conclusión

La ASSOS EQUIPE RS Johdah Ultraz Winter Jacket S11 es una prenda fuera de lo común. Un escudo térmico de máximo nivel, pensado para ciclistas que entrenan con seriedad en el invierno más hostil. No es versátil ni accesible. Tampoco pretende serlo. Su precio es extremadamente elevado y su uso está condicionado por el clima y por el perfil del ciclista. Para muchos será una fantasía tecnológica que se usa poco. Para unos pocos será una herramienta perfecta.
Ahora bien, el dato que remata el asunto. Esta nueva versión cuesta 100 euros más que la Johdah anterior, que ya era carísima. ASSOS no ha intentado “hacerla más popular”. Ha hecho lo contrario. Ha elevado todavía más la apuesta. Y lo ha hecho con argumentos técnicos, con un ajuste mejor resuelto, con mayor transpirabilidad y con una protección que, en marcha, se percibe como algo difícil de igualar.
Si necesitas lo máximo en protección, transpirabilidad y ajuste de competición, el rendimiento es intachable. Y con ello ASSOS vuelve a reafirmarse como ese fabricante que juega a otra cosa, innovador, distintivo, vanguardista y fiel a una idea muy suya del ciclismo. A veces incómoda. A veces excesiva. Y, en este caso, extraordinariamente eficaz.
Tabla resumen de puntos clave
| Aspecto | Detalle principal |
|---|---|
| Rango de uso ideal | Entrenamientos de alta intensidad en invierno duro, incluso bajo cero |
| Corte y ajuste | racingFit muy ceñido, pensado para posición de ataque sobre el manillar |
| Construcción | Arquitectura twinDeck de doble capa, chaleco interior Intrabooster con tejido LITHIUM Medium |
| Tejidos frontales | Softshell DIAMOND Medium, alta protección frente a viento y agua |
| Transpirabilidad | 16 000 g/m²/24 h, excepcional para una chaqueta de invierno de alto rendimiento |
| Impermeabilidad | Columna de agua > 25000 mm, tratamiento hidrorrepelente sin PFC |
| Mangas y aislamiento | Softshell ZigZaggy de triple capa, soporte muscular y alta estabilidad térmica |
| Espalda y gestión humedad | Tejido OSMOS Heavy, muy transpirable para evitar empaparse y enfriarse |
| Ventilación | valveTec Diffusors en los hombros para ventilación activa sin abrir la cremallera |
| Detalles prácticos | Tres bolsillos traseros, tiras reflectantes, cuello suave, puños funcionales |
| Precio aproximado | 750 euros, 100 euros más que la generación anterior Johdah |
| Perfil de ciclista | Usuarios exigentes, que entrenan todo el invierno y buscan máxima protección y rendimiento |
Culotte ASSOS EQUIPE RS Johdah Ultraz S11, el complemento perfecto

Si la chaqueta Johdah Ultraz S11 es el escudo para el torso, el culotte largo Johdah Ultraz S11 es su extensión natural hacia la parte inferior del cuerpo. Probablemente sea el culotte de invierno más protector que se ha probado hasta la fecha, y no por una sensación de grosor o acolchado, sino por cómo gestiona el frío, la humedad y el movimiento cuando el esfuerzo es alto y las condiciones son realmente duras.
Tejidos, ajuste y badana
El Johdah Ultraz S11 parte de una construcción twinDeck muy elaborada. En la parte frontal de las piernas, ASSOS combina el tejido DIAMOND Ultra con el OSMOS Light, logrando una barrera excepcional frente al viento y el agua sin sacrificar elasticidad ni libertad de pedaleo. Aquí aparecen cifras que ayudan a entender por qué este culotte juega en otra liga, con una transpirabilidad de hasta 40 000 g/m²/24 h y una columna de agua superior a 25 m, registros impropios de un culotte de invierno pensado para rodar fuerte. La protección no se limita a bloquear el exterior, sino que mantiene la piel seca cuando el ritmo sube, que es donde realmente se decide el confort térmico.
En la parte posterior de las perneras entra en juego el OSMOS Heavy, un tejido aislante y muy transpirable que favorece la evacuación del calor en zonas menos expuestas al viento. Asimismo, en la zona lumbar ASSOS recurre al DIAMOND Medium para frenar eficazmente las salpicaduras de la rueda trasera en carreteras empapadas. El resultado es un equilibrio térmico muy homogéneo, sin puntos débiles evidentes incluso tras horas de pedaleo.



Mención aparte merecen los bajos de las piernas. ASSOS utiliza el Waterskin, un material extremadamente ceñido, cortaviento e impermeable, pensado para sellar la zona del tobillo y evitar la entrada de agua y frío. Eso sí, para vestirlo hay que hacerlo con calma, casi en dos tiempos, porque el ajuste es muy firme. Pero una vez puesto, el sellado es excelente. Es cierto que esta zona transpira menos que el resto del culotte, pero su función es clara y se cumple a la perfección en días de lluvia, barro o asfalto empapado.
El corte S11 reduce costuras y prescinde de los antiguos tirantes RollBar, aprovechando la mayor elasticidad de los tejidos para ofrecer sujeción y estabilidad sin generar presión. El ajuste es ceñido y aerodinámico, claramente de competición, pero sorprendentemente cómodo incluso en salidas largas. La badana RS S11, con tecnología goldenGate 2.0 y espuma 3D Waffle de 9 mm, ofrece un soporte excelente en posiciones agresivas, con una gestión de la humedad muy eficaz y sin presiones en la zona abdominal ni adormecimientos en la zona genital. Es uno de esos casos en los que el confort no viene de un gran grosor, sino de cómo está resuelta la interfaz con el sillín.
Sensaciones en marcha
En marcha, el Johdah Ultraz S11 marca diferencias frente a modelos como el Mille GT Eisenherz Ultraz. Este último protege mucho, pero aquí la sensación es más precisa. No percibes capas, no hay rigideces y el culotte acompaña el pedaleo con naturalidad incluso cuando rodamos a temperaturas bajo cero. Además, los detalles reflectantes en la parte posterior de las perneras aportan un plus de visibilidad en días cortos y grises, un detalle que se agradece cuando la seguridad entra en juego.
Con un precio de 450 €, estamos ante un culotte claramente superpremium y, como la chaqueta, muy específico. No es para todos los inviernos ni para todos los ciclistas. Pero si entrenas con regularidad en frío intenso y buscas la máxima protección sin renunciar a rendimiento y ajuste de competición, el Johdah Ultraz S11 es, sencillamente, lo mejor que ha pasado por nuestras piernas en invierno.













