Rabdomiólisis… ¿Y si las agujetas van más allá?

Opinión Experta

Alfonso
Rodríguez Paredes

Alfonso Rodríguez Paredes
Las agujetas, esas típicas molestias que todo deportista ha sentido alguna vez tras un ejercicio de alta intensidad, suelen ser aceptadas como sinónimo de un buen entrenamiento… ¡qué gran error!

¿Sabes lo que es la rabdomiólisis? ¿Qué pasa cuando las agujetas van un poco más allá de las molestias musculares, con síntomas como movilidad reducida, confusión o vómitos? En este caso ya hablamos de un problema mucho más serio, la rabdomiólisis por esfuerzo, una patología que puede tener serias consecuencias para nuestra salud.

La rabdomiólisis es un término de origen griego (rabdo: estriado, mio: músculo y lisis: descomposición). No se trata de una enfermedad con una base genética, sino de un trastorno que, dentro del mundo del fitness y de cualquier actividad deportiva, puede causarse la propia persona.

Rabdomiólisis

Explicado de forma sencilla, la rabdomiólisis es un trastorno producido por una alta desintegración de las fibras musculares. Las células musculares dañadas pasan al torrente sanguíneo causando serios problemas renales debido a algunas de las proteínas liberadas en sangre, tales como la mioglobina. La gravedad de los síntomas, que en general consisten en dolor, vómitos y confusión, depende del grado de daño muscular y de si se desarrolla o no la insuficiencia renal.

“Puedes estar en forma, pero si te sometes a un entrenamiento excesivo al que no estás acostumbrado, eso puede causarte rabdomiólisis.”

En muchos casos documentados es común que en la rabdomiólisis inducida por ejercicio, la actividad se ha llevado a una intensidad desproporcionada al grado de entrenamiento o competición del deportista, o ciclista en nuestro caso. Se produce más frecuentemente tras ejercicios de tipo excéntrico y también es frecuente la descripción de una escasa hidratación o un excesivo calor o frío ambiental. En el 50% de los casos, la rabdomiólisis puede ser asintomática y pasar desapercibida.

Síntomas de la Rabdomiólisis

Los primeros síntomas de una rabdomiólisis pueden aparecer al final de un entrenamiento o competición, cuando el músculo está muy extenuado. Los signos más “evidentes” se manifiestan con calambres musculares y falta de fuerza o debilidad muscular, es decir, la sensación de que la musculatura no responde como debería hacerlo en condiciones habituales.

Aunque en un principio los síntomas podrían confundirse con las típicas agujetas, que también son resultado de la muerte celular, principalmente de células más viejas con menos recursos y menos capacidad para aguantar un estrés mecánico importante, la sintomatología de la rabdomiólisis se prolonga más allá de las 72 horas. Una de las señales visuales de alarma es observar un color rojizo y oscuro en la orina. Si esto ocurre, la persona debería acudir de inmediato al hospital para ser atendida. En este caso, se le realizaría un análisis para comprobar si hay hematíes en la orina o se trata de mioglobina.

Te explicamos lo qué es la Rabdomiólisis

Hace unos años, el ejercicio físico disminuyó de forma alarmante entre la población. Muy poca gente realizaba deporte. Se dedicaban a una vida más bien sedentaria, proceso que se acentúa al alcanzar la edad media de 40-50 años. Todo ello tenía unas consecuencias cardíacas, además de diabetes y obesidad, entre otras muchas enfermedades. Pero hoy en día tenemos lo opuesto, es decir, un aumento preocupante de ejercicio físico, ante el enorme éxito y difusión del deporte como espectáculo, mejora de la imagen corporal y ritmos altamente competitivos tanto en profesionales como en amateurs. No es de extrañar, por tanto, que hoy en día la causa más frecuente de rabdomiólisis sea una práctica de un ejercicio inapropiado. O desproporcionado.

En conclusión, cuidado con la popularización de programas de ejercicios extenuantes sin monitorización y/o individualización que vemos en las redes.

Rabdomiólisis

Por último, lanzo un mensaje. Realiza entrenos individuales, monitorizados, con incrementos paulatinos de intensidad, en condiciones adecuadas de hidratación, nutrición y temperatura ambiental. El deportista no debe excederse, sino seguir las pautas de su entrenador. Además, precaución con la autosuplementación, sobre todo a base de creatina, pues su consumo a dosis elevadas nos puede llevar a un daño muscular grave. Todo esto cuesta muy poco de realizar y nos ahorraremos bastantes sustos.

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