Prevención

Las calas de los pedales automáticos, donde comienza el movimiento

Opinión Experta

Alfonso
Rodríguez Paredes

Alfonso Rodríguez Paredes
Las calas de los pedales automáticos nos permiten una mayor seguridad y eficiencia en la pedalada, pero una colocación incorrecta puede derivar en una pérdida de rendimiento o incluso en lesiones.

La pedalada de un ciclista es una sucesión continua de flexión-extensión de las articulaciones de la rodilla, cadera y tobillo; acompañada de una estabilidad del tronco-abdomen, de la zona lumbar y, en menor medida, de movimientos de cuello en extensión, junto a unas acciones de amortiguación de la muñeca y el brazo.

En esta acción van a ser utilizados una serie de músculos que serán los causantes de que nuestro acto sea más o menos eficaz, tanto en el momento puntual de pedalear ese día, como en el conjunto de toda la temporada.

La fase principal que hace generar la fuerza para desplazar la bicicleta hacia adelante es la acción de bajada del pedal. En ese movimiento actúan los músculos, principalmente extensores, de la rodilla (cuyo músculo más importante es el cuádriceps) acompañados de una extensión de la cadera (de la que el músculo principal es el glúteo mayor), del adductor mayor y, en menor medida, de una extensión de los músculos de la parte posterior del muslo o isquiotibiales.

Por otro lado, la subida del pedal la desarrollan los músculos flexores de las rodillas, los isquiotibiales y los músculos flexores de la cadera (psoas y músculos de la pata de ganso).

Es decir, que los músculos isquiotibiales (parte posterior de la pierna) actúan en los dos movimientos y hay que recordar que están en clara diferencia de tono y potencia con el cuádriceps (parte anterior de la pierna) por lo que, si no los potenciamos, podemos provocar la aparición de una lesión.

Una buena colocación de las calas puede evitar lesiones
Ⓒ Red Bull Content Pool

La mayor parte de las lesiones vendrán generadas por una falta de armonía entre la posición correcta y las medidas de la propia bicicleta, como la altura inadecuada del sillín, la longitud exagerada de las bielas y/o la falta de atención a las alteraciones anatómicas del propio ciclista. ¿Pero una cala mal puesta puede provocar una lesión a corto plazo?

Durante el pedaleo nuestro metatarso será el encargado de impulsar la fuerza de compresión sobre el pedal. Sin embargo, si la cala está en un lugar inapropiado, la grasa plantar no podrá hacer su función de protección, lo que ya sería un problema. Así que hay que intentar situar la grasa plantar en la zona central entre la línea que une la primera y quinta cabeza metatarsal. De hecho, incluso podemos retrasarla ligeramente.

La mayoría de los pedales y calas automáticas tendrán una libertad determinada de movimiento, una especie de libertad de rotación antes de que el pie pueda soltarla del pedal. A ese movimiento se le llama float.

¿Qué es el floating?

El float da a nuestros pies la libertad de rotar ligeramente mientras pedaleamos o nos movemos en la bicicleta. La cantidad exacta de float variará entre las marcas, pero aproximadamente seis grados es el más utilizado.

Los ciclistas realmente agresivos pueden preferir más floating para poder pedalear con fuerza en las curvas sin soltarse del pedal, mientras que los ciclistas menos experimentados pueden preferir menos float para que sea más fácil soltar el pie en caso de emergencia.

Cuando llevamos las calas de las zapatillas demasiado adelantadas o si tenemos la costumbre de pedalear con la punta del pie, generamos una tensión excesiva sobre el gemelo de la pierna afectada. Una posible solución sería retrasar las calas un poco más o desplazar ligeramente hacia delante el pie sobre el pedal para aliviar la tensión muscular y comprobar si el dolor de nuestros gemelos desaparece o se alivia de manera significativa.

También puede ocurrir que exista demasiada tensión en la musculatura del muslo de la pierna, cuyos tendones se insertan en la zona del gemelo. En este caso, el problema puede derivar de llevar un sillín excesivamente alto, con lo que la solución sería disminuir la altura del sillín y comprobar que existe una mejoría de la sobrecarga de gemelos.

Dolor lateral en la rodilla

Si sufres dolor en el lateral de una de tus rodillas será porque tienes los ligamentos colaterales inflamados. Este suele ser uno de los dolores más comunes de un ciclista que utiliza zapatillas con pedales automáticos y tiene una incorrecta posición de las calas con los pedales. Puede ser que el problema sea otro, pero este es el más común.

Los ligamentos de tu rodilla han sufrido demasiada tensión mientras le estabas dando a los pedales y este movimiento repetitivo lo has hecho una gran cantidad de veces. Por culpa de esta constante repetición de un movimiento mal realizado, se te ha inflamado el ligamento lateral de tu rodilla.

En conclusión, como ves, la colocación de las calas es muy importante. Recuerda que es donde comienza todo el movimiento. Una vez que las hayas colocado, súbete a la bici y prueba. Si sientes molestias, vas incómodo o percibes que algo no está bien, analízalo y trata de encontrar la clave variando la posición de las calas para pedalear con eficiencia.

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