METS, un gran salto… ¡metabólico!

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¿Cuánto crees que eres capaz de cambiar en dos meses siguiendo un método activo de promoción de la salud? A lo largo de ocho semanas, hemos participado intensamente en METS (Metabolic Energy Training System), un programa que trabaja por igual el físico, las emociones y el metabolismo de la persona. ¿El resultado? Ya os avanzamos que ha sido sorprendente.

Texto y fotos: Esteve Ripoll Allué

mets7Fue en una sesión de osteopatía, mientras trataba la rotura de muñeca que sufrí montando en bici, cuando Jesús Domínguez, uno de los impulsores de METS, me habló de este programa. Quería que viviera en primera persona cómo este método podía ayudar a mejorar mi rendimiento ciclista, entre otros. Y digo entre otros porque no solo en lo físico se centra METS. En este reportaje trataré de revivir lo más fielmente posible cómo fue esta experiencia, revolucionaria sin lugar a dudas.

Toma de contacto

METS tiene una duración de dos meses. Se trata de un entrenamiento intensivo e integral que tiene por fin mejorar el optimismo de la persona y aumentar su energía, ya sea para competir o para la vida diaria. Así, de sopetón, suena muy bien. Pero para lograrlo hay que sufrir. Doy fe.

mets5El primer paso a seguir en METS es someterse a una serie de analíticas, que informan a Jesús Domínguez, alma máter del proyecto junto al coach Lorenzo Muriel, de nuestro estado actual. Con datos puramente científicos, se determinan, entre otras, la capacidad antioxidante y la oxidación del individuo.

A continuación viene el tijeretazo. Sí, literalmente. Porque para proceder al mineralograma se precisa de medio gramo de nuestro cabello. Gracias a este estudio capilar se obtiene información de la célula, y advierte de aspectos tan relevantes como si tenemos o no exceso de acidez, cómo gestionamos el estrés o cómo están nuestros recursos energéticos. Nuestra gasolina, vamos.

En la segunda semana interviene una figura crucial, el coach, que justo antes de comenzar METS nos había invitado a cumplimentar cuatro tests. Se realizan vía online y versan, todos ellos, sobre el optimismo de la persona.

La sesión con Lorenzo Muriel tiene lugar en la sede de METS, en una jornada en que no hay programado entrenamiento físico. La finalidad de ella consiste en que el participante determine un objetivo y haga una lista con los pasos que tiene que seguir para alcanzarlo.

Explicado parece fácil, pero hay que trabajarlo. Solo diré que tras los noventa minutos con Lorenzo, salí medio en estado de shock y abrazándole. ¡Y todavía me quedaba todo por hacer! Simplemente había sentado las bases de mi plan de acción personal.

La siguiente visita fue la de naturopatía, en la cual recibí los resultados del mineralograma y de los análisis de sangre. En ella, Jesús me presentó una pauta de dieta a seguir, un listado de alimentos que por mi grupo sanguíneo eran favorables y desaconsejables y me instó a seguir una suplementación con vitaminas para mejorar la digestión y el estrés oxidativo, y resolver los problemas de estrés e insomnio.

METS también incluye una visita de osteopatía, que en mi caso sirvió para tratar cervicalgias y lumbalgias de larga evolución. Si no has ido nunca al osteópata, puede que te resulte un poco chocante al principio, sobre todo cuando notas los crujidos en tu interior. Sin embargo, recuperar la movilidad real de tu cuerpo es algo que no tiene precio.

mets2¡A sudar!

En el plano estrictamente físico, es imprescindible vestir una equipación deportiva transpirable. Porque lo que es sudar, en METS se suda mucho.

Las sesiones son cortas (la más larga duró 20 minutos) y se caracterizan por su intensidad, máxima. Además, hay otro elemento crucial a tener en cuenta, el ayuno. En nuestro caso, METS se desarrolló por la mañana (9.30 h) y por la tarde (19.30 y 20.30 h).

Eso significa que los participantes de la edición matutina debían acudir en ayunas, mientras que para los de la tarde se les requería un ayuno mínimo de tres horas. Antes del entrenamiento solamente se puede beber agua, nada de alimentos sólidos, nada de cafés. Solo agua.

Finalizado el ejercicio, sin embrago, es muy recomendable comer alguna pieza de fruta e hidratarse, sobre todo a base de agua.

Las clases están dirigidas por un trainer. En nuestro caso fue Belén, que también contó con la ayuda de Eva. Por la tarde también imparte clases Carles Sala, atleta retirado que fue siete veces campeón de España en la modalidad de 110 metros vallas y participó en cinco Juegos Olímpicos. Su tarea consiste en explicar la sesión y vigilar que se realice adecuadamente.

En este entrenamiento no se busca la fuerza bruta, sino la habilidad. De hecho, este ejercicio se entiende desde una perspectiva evolutiva que nos devuelve al Paleolítico. Así, por ejemplo, cuando hacemos los plank para fortalecer los abdominales, tenemos que mirar al frente para “prevenirnos de un posible ataque animal”.

La idea del concepto es rebobinar en el tiempo para entender qué necesita nuestro cuerpo. Los objetivos son tonificar el cuerpo, reajustarlos y recuperar la frescura muscular, eso que hace que tal vez durmamos mal o que nos cause ese “mal cuerpo” que sentimos algunas veces.

mets4Todas las sesiones tienen un nombre (cuidado con “Brutus”), convenientemente apuntado en la pizarra junto con las repeticiones que hay que realizar de cada ejercicio. Los más comunes: burpees, burrols, abdominales (mucha variación), flexiones (de todo tipo), saltos (para aburrir), sentadillas y sprints.

Puesto que hay que darlo todo en la sesión, al final de la clase el agotamiento es severo. En las primeras clases llegué a sufrir cefalea, los músculos me ardían y el Polar advertía que había llegado al 98% de mi capacidad. ¡Esa es la actitud!, según la trainer.

Luego vendrían las agujetas, jodidamente repartidas por todo el cuerpo. Y en mi caso, una pérdida de peso (2 kg) y una sensación total de agotamiento, imposible de disimular por unas sempiternas ojeras. Fue así las dos primeras semanas.

Y con el “agravante” de las pautas nutricionales, que en mi caso concreto prohibían taxativamente la ingesta de pan, pasta, cereales, lácteos, azúcares, bollería, bebidas carbónicas y alcohol.

Así pues, “estaba” en el Paleolítico, y me tenía que alimentar como antaño: carne, pescado, verduras, fruta y frutos secos. Y en cuanto a líquidos: agua y té. Así de básica fue mi dieta evolutiva, tan austera como angustiosa al principio. Ahora soy consciente de cuán enganchados estamos al azúcar y al subidón instantáneo que aporta.

Empieza el cambio

Aproximadamente en la cuarta semana de METS, fuimos sometidos a un control de lactato, para medir la capacidad de producir energía en modo anaeróbico.

Era el segundo de tres (el primero fue nada más empezar el programa), y ya se evidenciaron cambios importantes. Los niveles en reposo eran más bajos, y la diferencia entre los niveles iniciales con las muestras tomadas nada más terminar el ejercicio intenso también aumentó.

Así pues, el músculo había ganado calidad; era más elástico, resistente y menos propenso a lesiones.

mets3Por otro lado, las sesiones ya no me parecían tan extremas. Sin duda, una paradoja, ya que de hecho lo eran más, pues la dificultad de los ejercicios y las repeticiones de los mismos aumentan en METS con el paso del tiempo. Y claro, todo ello repercutía en mi optimismo, que iba in crescendo.

También en el día a día me sentía más activo y productivo, lo que me reportaba un bienestar general que me hacía estar más satisfecho conmigo mismo. Las agujetas ya no aparecieron más, cada vez me recuperaba mejor del esfuerzo y las sesiones se convirtieron en un reto, no una amenaza. Además, recuperé el peso perdido. Y por si esto fuera poco, ¡en casa también realizaba algunos ejercicios por voluntad propia!

Resultados y conclusiones

Tras las ocho semanas, evidencié un cambio personal profundo, mucho más allá del apartado físico. Los resultados de la segunda tanda de tests de optimismo así lo corroboraron.

Aumentó mi optimismo, mi calidad de vida, mi vigor (con un descenso de la fatiga) y la valoración de la amistad. Igualmente, también se percibió un mejor afrontamiento de las situaciones negativas. Emocionalmente, METS había supuesto una revolución.

Solo unos ejemplos: Tenía más energía, me era más sencillo tomar decisiones y, en caso de equivocarme, podía resolver la situación más deprisa.

Físicamente, las mediciones de lactato reflejaron una mejor capacidad muscular, con un mayor metabolismo tanto aeróbico como anaeróbico. Y esto, traducido a la bici, significaba que podía montar más horas y con una intensidad más alta. ¿Conclusión? Mayor disfrute en mountain bike.

Por lo que respecta al metabolismo y al aspecto bioquímico, mejoró el estrés oxidativo, aunque no se paliaron del todo ni el insomnio de primera intención (me sigue costando coger el sueño) ni la gestión del estrés. Es por ello que debo seguir una dieta específica en la cena, muy ligera, para mejorar la carga glicémica.

Como conclusión me gustaría apuntar que METS no es magia. Es un programa integral que precisa de la total implicación del individuo, que tendrá que soportar un importante esfuerzo físico y psíquico, sobre todo al principio. Sin embargo, lo que he obtenido a cambio, tanto física, metabólica y emocionalmente, bien lo merece. Es por ello que sigo entrenando y procuro cuidar mi alimentación todo lo posible.

jesus-dominguezEntrevista a Jesús Domínguez, fisioterapeuta, osteópata y naturópata

¿Qué se va encontrar la gente en METS?

METS es el camino del cambio. Es un método en el cual, abordando a la persona integralmente se consigue que en dos meses experimente una revolución, podría ser algo así como una METamorfosiS . Y esta consiste en encontrarse mejor, ya que tiene más energía disponible para el día a día, la cual puede aplicar para trabajar, pensar o para una práctica deportiva.

¿A quién va dirigido?

A todo el mundo. Tanto para aquellas personas sedentarias que consideran que tienen una salud débil o que se notan cansados y/o con problemas digestivos, como para aquellos que piensan que sus problemas emocionales son mayores que los de la mayoría. Pero METS también ayuda a personas con buena salud que tal vez realicen deporte amateur con cierta intensidad. En este caso, les sirve para mejorar su rendimiento físico, metabólico y emocional.

¿Cómo nace METS?

METS nace en 2010. Como proyecto integral se ha ido formando en los últimos tres años y su embrión es mi trabajo de final de Máster en Fisiología, en el cual quise demostrar cómo un determinado tipo de actividad física provoca cambios a nivel metabólico. Y lo empezamos a medir. Uno de los participantes en ese primer estudio fue Lorenzo Muriel, con quien decidimos complementar el sistema introduciendo la dieta y la parte emocional. Porque en aquel primer grupo todo el mundo se conocía y eran amigos, y todos seguían una alimentación razonable, fisiológicamente hablando. Por eso vimos que METS no tenía que ser solamente actividad física.

¿Por qué se hace tanta referencia al Paleolítico?

Si queremos respetar la fisiología en el ser humano tenemos que aceptar que fuimos seleccionados genéticamente en el Paleolítico. ¿Por qué? Porque es el período de tiempo más largo que ha vivido el hombre. Si el hombre lleva como Homo Sapiens 200.000 años, 150.000 de ellos han transcurrido en el Paleolítico. Por eso nuestra selección genética se ha dado en épocas de escasez de ciertos recursos, o de mucho frío o un calor intenso. Los individuos que no estaban suficientemente bien preparados para superar estas dificultades no se reproducían. Por lo tanto, los individuos que han ido superando todas las dificultades que hemos tenidos en esos 200.000 años son los que han llegado hasta nuestros días.

El programa dura ocho semanas. ¿Qué ocurre tras completarlo?

Al finalizar METS cada participante recibe un informe en el cual se hacen una serie de recomendaciones. Por supuesto, para nosotros la práctica deportiva que se realiza en METS es perfectamente compatible con un ritmo laboral intenso. Los hábitos de dieta que damos son igualmente compatibles con un ritmo de vida normal. No es una dieta hipocalórica ni hiperproteica. No es extrema y se puede comer fuera de casa, respetando nuestras recomendaciones.

¿Y en cuanto a la parte emocional?

En dos meses ha habido bastante tiempo para romper creencias, pero se pueden seguir rompiendo si la persona se marca nuevos objetivos. De todas formas, destacamos algún consejo personalizado a todos los participantes, como insistir en la dieta, seguir con la actividad física o con sesiones de osteopatía. Recomendamos que, como mínimo, los consejos de nutrición y de actividad física se mantengan lo máximo en el tiempo.

¿Dónde se puede practicar METS?

A día de hoy, METS se imparte en nuestras instalaciones de Barcelona. Sin embargo, nuestro proyecto tiene previsto acercar METS al público en general y también a empresas. Y en esta expansión al mundo corporativo tenemos previsto realizar METS en alguna empresa en Madrid.

¿Cuándo tendrá lugar la próxima edición de METS?

El 20 de mayo. METS cuesta 450 euros más IVA. El precio engloba dos sesiones de coaching, dos tandas de test de optimismo, dos sesiones de naturopatía, dos analíticas, una sesión de osteopatía, un mineralograma, tres mediciones de lactato y 16 sesiones de entrenamiento. Hemos buscado que esté muy ajustado porque queremos que llegue al mayor número posible de personas, creando de este modo una comunidad que “vibre” METS y que transmita esa energía, siendo esta nuestra mejor carta de presentación. La verdad es que, como en tu caso Esteve, después de ver las transformaciones y cambios conseguidos es nuestro sueño que este método se extienda y se convierta en un estilo de vida.

lorenzo-murielEntrevista a Lorenzo Muriel, coach y formador

¿En qué consiste el coaching?

El coaching es una disciplina que parte de la mayéutica de Sócrates y que mediante preguntas descubre con la persona cuál es el objetivo que quiere conseguir, y dónde están las limitaciones o frenos que se lo impiden y cómo las puede ir venciendo. Para ello hay un conjunto de técnicas que nos ayudan conseguirlo. Pero siempre es la persona quien pone el objetivo, descubre sus dificultades y quien determina cómo atravesarlas.

¿Qué persigue el coaching en METS?

Buscamos un objetivo vital que te cambie o mejore la vida, y la primera herramienta que tenemos es hacer un diagnóstico. Posteriormente, hacemos dos sesiones con la persona. En la primera establecemos cuál es el objetivo vital que mejoraría su vida. Esto es así ya que desde nuestro punto de vista el optimismo parte de la realidad de la persona y se extiende hasta el futuro que quiere construir tu futuro. Y en el camino desde la situación real hasta la deseada van a aparecer un conjunto de dificultades. Lo que hacemos en la sesión es ver dónde están estas dificultades, tratarlas y poner un plan de acción para atravesarlas.

¿Dónde suelen estar estas dificultades?

En emociones enquistadas que a uno le pasaron de pequeño o en un momento en que no tenía recursos para resolverlas y se quedó con ellas y ha aprendido a convivir así. Pero son emociones que con solo liberarlas o deshacerlas te llevan a otro lugar. También encontramos dificultades en creencias limitantes, con expresiones como “no puedo hacer esto”, “esto no se me da bien”, “esto no es para mí”. Y también en estados de ánimo y situaciones que nos hemos acostumbrado a vivir de una determinada manera porque nos han dado un beneficio durante un tiempo, pero llega un momento en que ya no nos sirven. Eso lo tenemos integrado, es el “yo soy así”. Y en METS podemos ayudar a cambiarlo.

¿Es regulable esta práctica?

Sí, en el coaching se trabaja al ritmo e intensidad de cada uno. Habrá gente que se ponga objetivos que cambien su vida muchísimo y otros que se pongan objetivos para que su vida cambie un poquito. En METS, una vez que tenemos ese objetivo, alineamos el resto de cosas para conseguirlo. Ponemos la parte de entrenamiento físico, la parte muscular, la parte de dieta y la parte de emociones. Esas cuatro palancas están al servicio del cumplimiento de su objetivo. En caso de deportistas, este objetivo puede ser bajar una marca o aguantar mejor en una carrera. Estamos convencidos de que si una persona no se marca un objetivo mayor es porque de momento no puede abordarlo. Cuando consiga ese objetivo, seguramente tendrá ganas de ir a por otro, y así sucesivamente.

¿Por qué la gente se somete a sesiones de coaching?

Para transformar su vida y mejorar en unos determinados aspectos. El coach le hará las preguntas para llevarlo a sitios donde esa persona conoce pero tal vez no haya querido entrar, o tal vez lo lleve a tocar esas cosas que tiene que cambiar y que pueden generar dolor. Se trabajan las emociones, por lo que si hay que llorar se llora, si hay que reír, se ríe y si hay que gritar, se grita. Es una canalización de las emociones. Además, dentro del coaching, el coach puede hacer de espejo. Y decirle a la persona: “A mí me llega esto”. O “yo te planteo esto. ¿Lo aceptas?”. Porque tras la sesión de coaching siempre tiene que haber un plan de acción. De lo contrario, será muy difícil que la persona cambie. Cuando uno hace procesos de coaching, en el fondo lo que hace es autoconocerse, porque se trabaja desde la persona.

¿Cuáles son los objetivos más comunes?

Los que tienen que ver con relaciones, descubrimiento de emociones, el padre y la madre. Y algunos en clave profesional: afrontamiento de miedos (“no me atrevo a esto”), que si le das la vuelta es “me encantaría”. En el coaching lo más importante es cómo la persona va tomando conciencia de sus problemas. Y una de las cosas que descubrimos es que las personas cambian bien por desgracia bien por conciencia. Algunos vienen porque han encadenado desgracias (relaciones fallidas, mala relación paterna, poco aguante en los trabajos, imposibilidad de lograr los que se persigue) o por conciencia, que es más difícil (ver que se empiezan a sentir cosas que no son las que tienen que ser, certificar que hay algo e investigar qué es). Normalmente se suele comenzar por desgracia y luego se inicia un camino de conciencia.

laura-alvarezEntrevista a Laura Álvarez, osteópata

¿Qué tratamiento has seguido en mi caso?

Siempre enfoco el tratamiento al día. Es decir, exploro la constitución que hay de base y en función de eso trabajo lo que me encuentro. En tu caso primero hice un abordaje estructural en función de tu postura. Escanee tu postura y el cuerpo para determinar qué zonas son menos móviles en tu espalda y así reequilibrar toda la mecánica, no solo de la columna sino también de las extremidades. Pero principalmente en el tronco, que es el eje central.

¿Cómo puede ayudar la osteopatía a mejorar el rendimiento de un deportista en un programa como METS?

Desde una perspectiva más general, de hacer tomar consciencia de cómo funciona el cuerpo y saber qué zonas son las más rígidas. También sirve para pautar estiramientos o movilidad de la región que encontramos más bloqueada para integrarla en el movimiento general. De esta forma, el desgaste será más homogéneo y no asimétrico.

¿Qué aconsejas a la gente para que tengan una mejor salud postural?

Ejercicio regular y buena alimentación. La tercera parte de esta tríada de la salud es la mente, y eso es más variable y requiere que la persona sea flexible. Si se puede mantener controlados el ejercicio y la alimentación, es más sencillo afrontar los retos que provienen del otro campo, del mental, que son más imprevisibles.

[box title=»Más información» style=»soft» box_color=»#373d60″]METS
C/ Nápoles, 216-218, bajos • 08013 Barcelona
Tel. 934 364 172 • www.metsclub.es[/box]

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