Rachel Atherton, por Rachel Atherton

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Rachel Atherton posa para un retrato en un photoshoot para Red Bull en Aberystwyth, Gales

A tan solo 9 días de que comience la acción, la campeona del mundo habla sobre su temporada 2017

La primera Copa del Mundo UCI de descenso tendrá lugar en Lourdes, Francia entre el 29 y el 30 de abril. La estrella británica, Rachel Atherton, cuenta con un magnífico récord de 15 victorias consecutivas en la Copa del Mundo y en el Campeonato del Mundo. Todo ello consiguiendo una temporada perfecta en 2016, en la que lo ganó todo. Pero no todo ha sido así de perfecto en su vida, en las siguientes líneas, la reina del Downhill nos cuenta sus comienzos sobre las dos ruedas.

Cuando tenía ocho añitos y corría en BMX no podía ganar ni una sola carrera.

Una chica británica, Charlie Phillips, la hermana del antiguo campeón del mundo Liam Philips, siempre me ganaba y yo solía cantar una canción folk irlandesa que se titula “To Win Just Once”- ganar una sola vez-. Crecí con ese hambre de victoria.

En un momento dado, esa victoria llegó, pero en ese momento no me imaginé que ganaría tanto como he ganado. Ganar carreras ha sido siempre una gran motivación para mí, desde que era pequeña y supongo que eso ha sido vital para desarrollar esa determinación.

 La temporada pasada no fui consciente de que igualaría el récord de Anne-Caroline Chausson de victorias consecutivas hasta después de haberlo conseguido. El equipo lo sabía, pero me lo ocultó para que no me estresase.

Parece irreal, solía cantar “Anne-Caro” en mi cabeza mientras montaba en bici- era mi heroína absoluta y aun me sigo poniendo nerviosa cuando hablo con ella.

Rachel Atherton realiza un salto durante el photoshoot con Red Bull

Pero las mayores influencias las tenía en casa y les debo mi vida entera a mis hermanos, Dan y Gee. No hubiese comenzado a montar en bici y a correr carreras si ellos no lo hubiesen hecho.

Cuando comenzamos a montar en nuestras mountain bikes, Dan solía decirme: “Si quieres ser la mejor tienes que montar en bici fuera de las carreras y entrenar más”, pero yo solo quería correr en las carreras y luego volver a los deportes del colegio.

Dan y Gee comenzaron a ganar carreras y pensé: “Yo quiero hacer eso” y fue entonces cuando me metí de lleno en la competición.

Crecer con ellos fue una locura, quería estar con ellos todo el tiempo y hacer lo que hacían. No tenía ni idea de cómo ser una chica, llevaba sus ropas viejas y montaba en las bicis que se les quedaban antiguas.

Era una verdadera locura, aquella chica de 14 años intentando desesperadamente bajar la colina, pero no había manera, así que tuve que aprender a ir sobre ella en bici.

Cuando ellos comenzaron a correr en el extranjero, les echaba tanto de menos que pensé que la única manera de estar con ellos todo el verano era que yo también compitiese.

Como un buen hermano mayor, Dan lo hacía todo por mí: me daba sus bicis antiguas, me enseñaba a ir en ellas y me dijo “Si quieres correr en las Copas del Mundo deberías comenzar a usar gafas que te protejan bien”, yo, sin embargo, no estaba muy por la labor, al menos al principio.

Creo que perseguir a alguien que sea un poco más rápido que tú supone sacar lo mejor de ti como atleta, no creo que importe si esa persona es un hombre o una mujer.

Pero si echo la vista atrás, mis hermanos eran más fuertes que yo, tenían mejor técnica y habilidades y por lo tanto yo siempre iba forzando la máquina para seguirles.

Los hombres son generalmente más agresivos (claro que hay excepciones) al atacar las cosas, más temerarios, más fuertes, así es como la raza humana ha evolucionado. Pero las mujeres, en el Mountain Bike, solemos ser más habilidosas, más calculadoras y más analíticas. No somos tan fuertes como ellos físicamente, por lo que tenemos que ser más inteligentes. Ambos sexos pueden aprender el uno del otro.

De los hombres he aprendido a ser egoísta y a tener mucha confianza en mí misma, de ser mujer he aprendido a ser lista al elegir, a escuchar a mi cuerpo, a escuchar a la tierra y a confiar en las cosas. Para ser una gran atleta necesitas estar en contacto con ambas partes.

Volviendo a mis hermanos, tener ese apoyo sin importar lo que pasase, poder contar con ellos para resolver todas mis preguntas y echar unas risas… todo eso me permitió relajarme y evolucionar para convertirme en una competidora por naturaleza.

Rachel Atherton entrena para los próximos objetivos

Nunca olvidaré esa sensación de Andorra 2008 cuando todos ganamos la Copa del Mundo en nuestras disciplinas. Era de locos y podría haber estallado de gozo y orgullo allí mismo.

Muchas veces hubiese dejado de lado una victoria si Gee se la hubiese podido llevar en mi lugar. Lo más difícil es hacerlo bien cuando sabes que a uno de tus hermanos le cuesta encontrar la velocidad o está lesionado.

Todos hemos crecido mucho y ya no vivimos juntos. Dan ha dejado la competición en descenso y yo he comenzado a montar en bici y a entrenar sola.

Ahora pasamos mñas tiempo separados y ya no les sigo ciegamente a donde quiera que vayan. Soy una mujer que sabe cómo entrenar y cómo ir en una bici de montaña por derecho y quiero que las mujeres de todo el mundo tengan ese reconocimiento y se respete que lo podamos hacer solas.

Para mi, ¿significa eso que retendré las bandas arcoíris de campeona del mundo? Me encantaría, pero es una carrera tan de todo o nada que no hay garantías.

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