Una persona que lleva casco va en una bicicleta «Moustache Lundi 27» por una acera de la ciudad, junto a un edificio con plantas verdes en la fachada.
Un hombre con casco y ropa informal circula en una bicicleta eléctrica «Moustache Lundi 27» por una calle de la ciudad, con un muro verde de plantas al fondo, lo que refleja el espíritu vibrante de la ciudad.

Moustache Lundi 27, la ciudad vuelve a bailar

Moustache Lundi 27, la ciudad vuelve a bailar
La primera bicicleta creada por Moustache regresa completamente renovada. La tercera generación de la Lundi conserva su reconocible manillar, su cuadro abierto y su fabricación en Les Vosges, pero estrena una arquitectura más ligera y dinámica alrededor del nuevo motor Bosch Hub Line. Además, con un precio de 2399 euros, se convierte en la puerta de entrada más accesible al universo de la firma francesa.
Fotos
Haz clic sobre una foto para ver la galería completa

Contenido del post

París no es únicamente el escenario elegido para presentar la tercera generación de la Moustache Lundi 27. Es también el entorno que mejor explica su razón de ser. Tráfico, semáforos, cruces, carriles bici, adoquines, paradas continuas y trayectos cortos en los que la agilidad importa tanto como la autonomía. Una ciudad en movimiento para una bicicleta que adopta precisamente como lema Mène la danse: lleva el ritmo, abre el baile.

Una persona está de pie junto a una bicicleta «Moustache Lundi 27» sobre la hierba, hablando por teléfono, cerca de una escultura de una mano gigante que sostiene objetos de colores, con un edificio histórico al fondo, lo que transmite el animado ambiente de la ciudad.

La historia de la Lundi es también la de Moustache. La primera Lundi 26 apareció en 2012, el mismo año en que Emmanuel Antonot y Grégory Sand fundaron la compañía. Diez años después llegó la Lundi 27 y, en 2026, el modelo entra en su tercera generación. El concepto sigue siendo reconocible, pero la bicicleta cambia profundamente gracias a una nueva distribución de pesos, una batería más compacta y el primer motor de buje desarrollado por Bosch eBike Systems.

Nacida eléctrica

Moustache nació como una marca exclusivamente eléctrica cuando las e-Bikes todavía eran una rareza. Su objetivo inicial —conseguir que más personas dejaran el coche en el garaje— no ha cambiado, aunque la empresa sí lo ha hecho. Hoy cuenta con unos 170 trabajadores y continúa desarrollando y ensamblando todas sus bicicletas en Les Vosges, al este de Francia.

Con el tiempo, la firma ha construido una identidad basada en el diseño, pero también en la creación de soluciones propias. En 2014 desarrolló el sistema de suspensión Magic Grip Control, específicamente adaptado al peso y al comportamiento de una e-Bike. En 2016 llegó Hidden Power, una de las primeras integraciones completas de una batería Bosch en el interior del tubo diagonal.

Una persona con casco circula en una bicicleta eléctrica «Moustache Lundi 27» por una calle de la ciudad, con un jardín vertical verde como telón de fondo.

La Xroad nació incluso a partir de la petición de un cliente que quería combinar una bicicleta urbana y una MTB sin tener que comprar dos modelos. Aquella idea acabaría dando forma a una categoría que hoy se conoce como SUV eléctrica y que posteriormente evolucionaría hacia la Xroad FS de doble suspensión. No se trataba de incorporar tecnología porque sí, sino de desarrollar internamente aquello que Moustache no encontraba en el mercado con el nivel de funcionamiento que buscaba.

La nueva Lundi 27 sigue esa misma lógica. No pretende reinventar la bicicleta urbana, sino adaptar mejor cada elemento a la forma en la que se utiliza realmente.

Una bicicleta para todos los días

Moustache divide a los usuarios urbanos en tres grandes perfiles. El primero es el de la movilidad diaria, caracterizada por muchos desplazamientos cortos, paradas, arranques y recados. El segundo es el commuter, que recorre más kilómetros y necesita mayor autonomía y capacidad. Y el tercero es el usuario deportivo, que aprovecha sus desplazamientos para hacer ejercicio.

La Lundi 27 pertenece claramente al primero. Es una bicicleta concebida para subir y bajar de ella muchas veces, abrirse paso entre el tráfico, transportar la compra, llevar a un niño o encadenar varios desplazamientos durante una misma jornada.

Una persona con casco va en una bicicleta eléctrica «Moustache Lundi 27» por un sendero de un parque urbano, rodeada de árboles y césped verde en un día soleado.

Por eso conserva un cuadro muy abierto, con una altura libre especialmente baja, y el emblemático manillar Moustache. Su forma elevada y curvada sitúa al ciclista en una posición erguida y natural, con los brazos abiertos y una buena visión del tráfico. Es uno de esos elementos que permiten reconocer una Lundi desde lejos, pero también una solución ergonómica con una función muy concreta.

Moustache mantiene asimismo su apuesta por el aluminio. Más que perseguir el peso mínimo, la marca prioriza la rigidez, la durabilidad y la capacidad de conservar el comportamiento de la bicicleta durante muchos años. La nueva estructura combina una elevada rigidez lateral con cierta flexión vertical, apoyada por el volumen de los neumáticos Schwalbe Super Moto-X de 27,5 x 2.4”, la tija con suspensión y un sillín de generoso acolchado.

La carga máxima autorizada alcanza los 150 kg, contabilizando la bicicleta, el ciclista y el equipaje. El portaequipajes trasero MIK HD permite instalar una silla infantil homologada de hasta 22 kg, además de bolsas o cestas compatibles. Otra novedad importante es la llegada de dos tallas. Hasta ahora la Lundi se ofrecía en una única medida, mientras que esta generación dispone de una XS/S para ciclistas de entre 1,55 y 1,65 m y una M/L que cubre aproximadamente desde 1,62 hasta 1,90 m.

Más ligera y con el peso desplazado hacia atrás

La transformación más importante no se aprecia únicamente en la ficha técnica. Al sustituir el motor central por el nuevo Bosch Hub Line, buena parte del peso se desplaza hacia la rueda trasera. Esto descarga la zona del pedalier y el tren delantero, haciendo que la dirección resulte más ligera y que la bicicleta responda con mayor rapidez en maniobras lentas.

También facilita levantar la rueda delantera para superar un bordillo o mover la bicicleta caminando junto a ella. Moustache asegura que esta Lundi 27 es 3,5 kg más ligera que su predecesora. En este sentido, la versión con correa se queda en 23,8 kg y la equipada con cambio y cadena, en 24,1 kg.

No es una cifra especialmente baja en términos absolutos, pero sí supone un avance importante en una bicicleta completamente equipada con portaequipajes, guardabarros de aluminio, luces, candado de cuadro y batería extraíble. Visualmente, además, el perfil es mucho más limpio y estilizado.

Bosch Hub Line: pequeño, pero con carácter

El Bosch Hub Line es el elemento que hace posible esta nueva arquitectura. Se trata del primer motor de buje trasero de Bosch y mide aproximadamente 100 mm de diámetro. Visto desde el lado de la transmisión queda prácticamente oculto detrás del cassette, lo que permite diseñar bicicletas eléctricas con líneas mucho más limpias y cercanas a las de una bicicleta convencional.

El motor pesa 2,3 kg, entrega una potencia máxima de 400 W y ofrece 45 Nm de par. A primera vista, esta última cifra puede parecer modesta frente a los 60, 75 o 85 Nm habituales en motores centrales. Sin embargo, la fuerza se transmite directamente a la rueda trasera, independientemente de la relación seleccionada. Moustache sostiene que la sensación real de empuje es comparable a la de una unidad central de entre 60 y 65 Nm.

Primer plano de la rueda trasera de la bicicleta Moustache Lundi 27, equipada con un motor eléctrico Bosch integrado en el buje, un sistema de frenos de disco y radios: perfecta para desplazarse sin esfuerzo por la ciudad.

Sin embargo, más importante que la cifra máxima es la forma en que llega la asistencia. El Hub Line se ha concebido para responder con rapidez desde el primer giro de los pedales, algo especialmente útil al arrancar en un semáforo, incorporarse a un carril bici o recuperar velocidad después de una curva. Para conseguirlo, Bosch utiliza su sistema Fusion Sensor. Se trata de un captador de cadencia de alta resolución que registra 72 señales por cada vuelta completa de las bielas y combina esa información con la velocidad y los datos de una unidad de medición inercial. El sistema sabe cuándo la bicicleta acelera, frena o afronta una pendiente, y adapta la entrega de potencia sin recurrir al comportamiento más brusco asociado tradicionalmente a algunos motores de buje. Asimismo, también se desacopla por completo al superar los 25 km/h, reduciendo la resistencia adicional cuando la asistencia deja de actuar.

Una batería que se puede llevar en la mano

El motor se combina con la nueva Bosch PowerTube 360, una batería de 360 Wh que pesa solo 2,1 kg. Su diámetro reducido permite utilizar un tubo diagonal mucho más fino, aunque en la Lundi 27 sigue siendo completamente extraíble. En su afán por mejorar la usabilidad, Moustache ha diseñado una tira ajustable con sistema autoblocante que permite sacarla del cuadro y transportarla cómodamente. Es una solución sencilla, pero especialmente práctica para quienes no pueden subir toda la bicicleta a casa o a la oficina.

La Lundi 27 incluye de serie un cargador de 4 A. La batería recupera el 50 % de su capacidad en 54 minutos y alcanza el 100 % en 1 hora y 56 minutos. Según Moustache, puede superar las cuatro horas de utilización o los 70 km en condiciones urbanas favorables, aunque la autonomía real dependerá del modo de asistencia, el desnivel, el peso transportado y la frecuencia de las paradas.

Para recorridos más largos es compatible con el Range Extender Bosch PowerMore 250. Puede instalarse en el tubo del sillín o sobre la rueda trasera y añade, según la marca, hasta tres horas o alrededor de 50 km de autonomía.

Conectada al Smart System

Aunque se trate de un motor de buje, Bosch ha querido integrarlo en el mismo ecosistema que sus unidades centrales. La Lundi 27 incorpora el mando y display Purion 200 y es compatible con el SmartphoneGrip, que convierte el teléfono en pantalla y sistema de navegación.

Además, desde la aplicación eBike Flow es posible personalizar los modos de asistencia, consultar los recorridos, actualizar el software o gestionar funciones de protección. Bosch acostumbra a lanzar nuevas actualizaciones cada dos o tres meses, por lo que una bicicleta adquirida hoy puede recibir posteriormente prestaciones desarrolladas para el Smart System.

También se puede añadir el Connect Module, instalado discretamente detrás de la zona del pedalier. Este módulo permite activar la alarma, localizar la bicicleta y utilizar funciones como Mark as Stolen. La nueva generación incorpora además Bluetooth de bajo consumo para afinar la localización a corta distancia en lugares donde la señal GPS puede resultar insuficiente.

La experiencia acumulada por Bosch durante más de quince años es otro de los argumentos de Moustache. El Hub Line puede diagnosticarse con las herramientas habituales de la red oficial y se ha diseñado para desmontarse y repararse sin tener que sustituir toda la rueda.

Cadena o correa

La gama se ofrece con dos conceptos de transmisión claramente diferenciados. La primera versión utiliza un grupo Shimano CUES de nueve velocidades y está pensada para ciudades con mayor desnivel. Este permite adaptar la cadencia y aprovechar mejor el motor en subidas o al transportar carga.

La segunda emplea una correa Gates en configuración monomarcha. Es más silenciosa, limpia y prácticamente no requiere mantenimiento, por lo que resulta especialmente adecuada para recorridos llanos y usuarios que buscan la máxima sencillez. En este caso, el ciclista regula principalmente el esfuerzo cambiando el modo de asistencia, sin tener que preocuparse por seleccionar una relación.

Los dos montajes incluyen frenos Shimano MT200, con discos de 180 mm delante y 160 mm detrás; portaequipajes trasero MIK HD; guardabarros de aluminio de doble pared; candado de cuadro ABUS; tija con suspensión y luces integradas.

La luz delantera de serie ofrece 30 lúmenes. Al instalar el portaequipajes frontal MIK con su faro desplazado de 80 lúmenes, la luz original queda desactivada para cumplir la normativa. Entre los accesorios también aparecen las cajas Frida de 17,5 y 33 litros, la bolsa de manillar Joe, el protector de rueda trasero Jean, un soporte para candado en U y un kit opcional de adhesivos reflectantes.

Sensaciones en París

Quince kilómetros por el centro de París bastaron para entender el planteamiento de la nueva Lundi 27. Tráfico intenso, semáforos, adoquines, pequeños bordillos y continuos cambios de ritmo conformaron un escenario mucho más revelador que cualquier recorrido aislado. Desde Trocadéro hasta la rue de Rivoli, pasando junto al Sena, Notre-Dame, la Torre Eiffel y los Campos Elíseos, la Moustache se desenvolvió con la naturalidad de una bicicleta concebida precisamente para este entorno.

Bosch nos recomendó utilizar principalmente el modo Auto, reservando el Turbo para las pendientes o los arranques más exigentes. La respuesta del Hub Line sorprende porque no tiene el comportamiento brusco que todavía asociamos a algunos motores de buje. La asistencia entra de manera suave, pero con decisión: circulando a 13 o 15 km/h se alcanzan los 20 km/h rápidamente, sin tirones ni sensación de pérdida de control. En Auto permite avanzar con poco esfuerzo y olvidarse de cambiar constantemente el nivel de asistencia.

Una persona que lleva casco va en una bicicleta «Moustache Lundi 27» por una calle de la ciudad, cerca de un edificio con grandes columnas y una cafetería adornada con flores rosas.

Sin embargo, el modo Turbo transforma el carácter de la bicicleta. Basta ejercer poca presión sobre los pedales para recibir un empuje notable y mantener los 25 km/h con facilidad. En ciudad resulta especialmente útil para salir delante del tráfico, superar una rampa o recuperar velocidad después de una parada, aunque invita a utilizarlo más de lo necesario y, lógicamente, penaliza el consumo. La aplicación Bosch eBike Flow permitirá ajustar su entrega para adaptarla mejor a las preferencias de cada usuario.

La nueva distribución de pesos también se percibe. El tren delantero se siente ligero y fácil de colocar, mientras que la bicicleta mantiene aplomo y estabilidad. El manillar Moustache proporciona una posición muy erguida, cómoda y con una excelente visión del entorno; no busca una conducción deportiva, sino control, relajación y confianza. Los puños ergonómicos SB3, el ancho sillín Selle Royal Essenza Plus y la tija con suspensión EXA Form 525 refuerzan esa sensación. Esta última, junto con los voluminosos Schwalbe Super Moto-X de 27,5 x 2.40”, suavizó eficazmente los adoquines de los Campos Elíseos y las irregularidades del asfalto parisino.

Probamos la versión con Shimano CUES de nueve velocidades, que ofrece un escalonamiento suficiente para un uso urbano y permite afrontar las pendientes sin depender exclusivamente del motor. El cierre rápido de la rueda delantera resulta menos sofisticado que un eje pasante, probablemente como medida para contener el precio, aunque durante la prueba no apreciamos falta de rigidez ni imprecisión en la dirección.

Tras completar el recorrido utilizando casi siempre Auto y Turbo, el indicador únicamente había perdido un segmento. No puede considerarse una prueba concluyente de autonomía, pero sí demuestra que la batería de 360 Wh tiene capacidad suficiente para una jornada urbana normal. Más que por una cifra concreta, la Lundi 27 convence por lo fácil que hace todo: arrancar, maniobrar, detenerse, volver a ponerse en movimiento y avanzar entre el caos con seguridad. En una ciudad como París, consiguió que en pocos kilómetros nos sintiéramos como unos ciclistas locales más.

Una Moustache más accesible

El precio ha sido uno de los condicionantes fundamentales del proyecto. La Lundi 27 cuesta 2399 euros tanto con transmisión Shimano CUES como con correa Gates, convirtiéndose en la bicicleta urbana más asequible de Moustache. No obstante, la marca insiste en que el objetivo no consistía simplemente en fabricar una bicicleta barata. “Podríamos hacer una Moustache de 1500 euros, pero entonces no sería una Moustache”, explicaba Clément Bonneau durante la presentación. Llegar a este precio solo ha sido posible con la nueva arquitectura Bosch, manteniendo el cuadro de aluminio, los guardabarros propios, los neumáticos Schwalbe y el ensamblaje en Les Vosges.

La Lundi 27 se convierte así en una puerta de entrada para usuarios más jóvenes o para quienes compran su primera e-Bike, en un mercado donde las nuevas marcas asiáticas están presionando con equipamientos llamativos y precios muy agresivos. La respuesta de Moustache no es competir únicamente mediante números, sino ofrecer diseño, servicio, durabilidad y una experiencia de uso coherente.

Estará disponible desde septiembre de 2026 en cuatro acabados: Glossy Black, Glossy Stone Grey, Glossy Avocado y Matt Lavender. Además, junto a la gama convencional llegará una Launch Edition limitada a 270 unidades numeradas. Su pintura Chromatic Blue se combina con adhesivos reflectantes exclusivos y un equipamiento completo: transmisión Shimano CUES de diez velocidades, SmartphoneGrip, ConnectModule, protector de rueda trasera, soporte para candado en U, portaequipajes delantero MIK, faro de 80 lúmenes y caja Frida. Su precio será de 2899 euros.

Más ligera, más accesible y visualmente más limpia, la nueva Lundi 27 cambia casi todo sin renunciar a aquello que la hizo reconocible. Sigue siendo una bicicleta cómoda y sencilla, pero bajo esa apariencia amable se esconde ahora una urbana especialmente reactiva. Una auténtica smiling machine, como le gusta decir a Moustache, creada para conseguir que cada lunes apetezca un poco más dejar el coche en el garaje.

Entrevista a Clément Bonneau

“La nueva Lundi 27 conserva el ADN de Moustache, pero se abre a un público mucho más amplio”

La Moustache Lundi es una de las bicicletas eléctricas urbanas más reconocibles del mercado. Con su característico manillar, su cuadro abierto y una filosofía que combina comodidad, funcionalidad y personalidad, se ha convertido en todo un icono de la marca francesa. Con motivo de la presentación en París de su nueva generación, equipada con el motor trasero Bosch Hub Line, hablamos con Clément Bonneau sobre el desarrollo del modelo, el futuro de la movilidad eléctrica y la creciente competencia dentro del sector.

Un hombre está sentado ante un escritorio con un ordenador, sonriendo a la cámara en una oficina moderna situada en pleno centro de la ciudad. La imagen, captada en blanco y negro, resalta sutilmente su elegante bicicleta Moustache Lundi 27, apoyada contra la pared a sus espaldas.

La Lundi siempre ha sido mucho más que una bicicleta urbana. ¿Cuál era el principal objetivo al desarrollar esta nueva generación?

Se trataba de encontrar el equilibrio entre conservar su legado y aprovechar las nuevas posibilidades que se abrían ante nosotros. La Lundi fue nuestro primer modelo y sigue siendo una bicicleta emblemática dentro de la gama por su diseño y su estilo tan particulares. Lleva muchos años siendo apreciada por los amantes de las bicicletas.

Por tanto, teníamos cierta presión para respetar esa herencia. Al mismo tiempo, la llegada del nuevo Bosch Hub Line nos ofrecía la oportunidad de acercar esa calidad y ese estilo a un público más amplio y más joven, además de hacerlo con un precio más accesible.

Esa ha sido la idea que ha guiado todo el desarrollo: combinar la herencia de la Lundi con todas las ventajas que aporta el Bosch Hub Line.

Habéis presentado la nueva Lundi 27 en París, una de las grandes ciudades ciclistas del mundo. ¿Cuánto ha influido el uso cotidiano de la bicicleta en París en su desarrollo?

Muchísimo. París representa muy bien ese tipo de desplazamiento urbano por el centro de una gran ciudad, y eso forma parte del ADN de la Lundi. Siempre ha sido una bicicleta pensada para quienes viven y disfrutan de la ciudad.

Normalmente hablamos de trayectos cortos, dentro de un entorno muy transitado y con bastante tráfico. Por eso necesitas una bicicleta rápida de reacciones y fácil de manejar. La seguridad también es fundamental. Aunque París cuenta actualmente con algunos carriles bici fantásticos, sigue habiendo muchos coches y mucho tráfico, y tienes que convivir con ellos. Hay que detenerse en los cruces, estar pendiente de todo lo que sucede alrededor y poder reaccionar rápidamente.

El característico manillar Moustache y la geometría de la bicicleta ayudan mucho en ese sentido. La posición de conducción es muy erguida, lo que te permite observar claramente la ciudad y todo lo que ocurre a tu alrededor, además de pedalear con comodidad.

El comportamiento del propio Bosch Hub Line también sorprende. Puede parecer que 45 Nm no son demasiados, pero su respuesta es muy enérgica, especialmente al comenzar a pedalear. Justo cuando necesitas salir rápido desde un semáforo, incorporarte al tráfico, girar, acelerar o esquivar algún obstáculo, el motor responde de inmediato.

La combinación del diseño del cuadro, la geometría, los componentes y el Bosch Hub Line ofrece un conjunto perfecto para este tipo de movilidad urbana moderna.

La Lundi siempre ha tenido una identidad muy marcada. ¿Qué elementos representan mejor el auténtico ADN de Moustache, independientemente de cómo evolucione el mercado?

Diría que, una vez más, el manillar. El famoso manillar Moustache está en el origen del propio nombre de la marca y siempre ha llamado mucho la atención en la calle.

Cuando ves una Lundi circulando entre el tráfico, la reconoces inmediatamente por su estilo, su estética y la forma del manillar. Ese elemento ha contribuido enormemente al éxito de la bicicleta y ha hecho que se convierta en un icono dentro del ciclismo urbano.

Moustache sigue apostando por el aluminio, mientras que muchas marcas están introduciendo el carbono en sus bicicletas urbanas de gama alta. ¿Por qué continúa siendo el material adecuado para vosotros?

Para nosotros, la fiabilidad, la rigidez y la durabilidad siempre han sido aspectos prioritarios durante el desarrollo. Es algo que nuestros distribuidores valoran mucho, pero que también estamos percibiendo desde hace unos años en el mercado de segunda mano.

Cuando alguien compra una Moustache usada, sabe que está adquiriendo una bicicleta que no debería darle problemas. Nos hemos ganado una reputación basada en la calidad y la durabilidad, y valoramos eso mucho más que intentar fabricar siempre la bicicleta más ligera posible o ahorrar unos pocos gramos en cada componente.

Por supuesto, el peso también nos importa y trabajamos sobre él, pero damos más valor a crear una bicicleta que conserve sus cualidades después de cinco, seis o incluso diez años. Eso forma parte de lo que entendemos como calidad Moustache.

El cuadro abierto facilita mucho el acceso y el uso cotidiano. ¿Fueron la comodidad y la accesibilidad dos prioridades durante el desarrollo?

Sí, sin duda. En esta categoría, la gente busca comodidad, capacidad de respuesta y agilidad.

El diseño nos ha permitido crear un cuadro muy abierto y, al mismo tiempo, mantener una construcción bastante rígida gracias al tubo diagonal extruido de triple cavidad. Esto nos permite ofrecer una altura de acceso muy baja, conservando cierta flexión vertical que ayuda a absorber las irregularidades.

En la parte delantera sucede algo parecido. Utilizamos una horquilla rígida, pero su forma está diseñada para proporcionar un pequeño grado de flexión vertical.

En cualquier caso, la comodidad no depende de un único elemento, sino de la suma de muchas piezas. Está el sillín, que es muy cómodo; la posición de conducción; los puños ergonómicos; y, por supuesto, los neumáticos Schwalbe Super Moto-X, que contribuyen tanto al confort como a la durabilidad.

Al final, se trata de ajustar cuidadosamente los componentes, la geometría y la flexibilidad del conjunto para conseguir lo mejor de ambos mundos: comodidad y eficiencia.

La nueva Lundi 27 es también vuestra bicicleta urbana más asequible hasta la fecha. ¿Qué importancia tuvo el precio durante el proceso de desarrollo?

Fue muy importante. Cuando desarrollamos una bicicleta en Moustache prestamos mucha atención al precio y buscamos ofrecer siempre la mejor relación entre calidad y coste.

Hasta ahora habíamos descartado entrar en esta franja de precios porque no era posible incorporar un motor Bosch y mantener la calidad que esperábamos de una Moustache. Podríamos haber fabricado fácilmente una bicicleta de 1.500 euros, pero entonces no habría sido una verdadera Moustache.

No habría tenido nuestros guardabarros de aluminio, nuestro cuadro de aluminio ni unos neumáticos Schwalbe de alta gama. Una Moustache tiene que seguir siendo una Moustache.

La llegada del Bosch Hub Line nos ha permitido mantener el nivel de calidad que nuestros clientes esperan de la marca y, al mismo tiempo, ofrecer un precio mucho más atractivo.

¿Consideráis esta bicicleta una puerta de entrada a Moustache para usuarios que, más adelante, puedan pasar a modelos superiores?

Sí, por supuesto. Quien busque todavía más comodidad puede encontrar otros productos dentro de nuestra gama urbana, como la Mardi 27. Tenemos, por ejemplo, versiones FS con doble suspensión y tecnologías muy interesantes, como nuestros cuadros Gravity Cast de dos piezas, un concepto que desarrollamos hace algunos años y que recibió un premio Eurobike.

La Lundi 27 puede ser una puerta de entrada hacia modelos más exclusivos, pero también vemos a muchos usuarios que compran una Moustache y la conservan durante muchísimo tiempo porque disfrutan realmente de ella.

Personalmente, si tuviera que elegir una bicicleta para moverme por la ciudad, probablemente escogería la Lundi 27. Es una bicicleta que sorprende mucho. Al verla, con su cuadro abierto, puedes pensar que será una bicicleta tranquila, sencilla y amable. Y lo es, pero también resulta muy viva, ágil y divertida de conducir.

Es exactamente lo que en Moustache llamamos una smiling machine, una máquina de hacer sonreír. La gente suele encariñarse mucho con esta bicicleta y, una vez que tiene una, acostumbra a conservarla durante muchos años.

El segmento de las bicicletas eléctricas urbanas es cada vez más competitivo, con nuevas marcas asiáticas que ofrecen especificaciones atractivas a precios muy agresivos. ¿Crear una Moustache más accesible es también una respuesta a esta nueva realidad?

Sí. Creemos que cada vez hay más jóvenes que quieren una buena bicicleta, con un diseño atractivo y un nivel de calidad elevado. Hasta ahora les resultaba muy difícil encontrar ambas cosas a la vez. A menudo tenían que conformarse con bicicletas baratas que no ofrecían una buena experiencia de uso. La llegada del Bosch Hub Line, con unas condiciones de precio muy interesantes para nosotros, nos permite llegar a esos nuevos consumidores que anteriormente quedaban fuera de nuestro alcance. De esta forma pueden entrar en el universo Moustache y, quizá más adelante, interesarse por otra bicicleta, empezar a practicar gravel o descubrir cualquier otra modalidad.

Nuestra misión en Moustache es ampliar el uso de la bicicleta y de la bicicleta eléctrica. Una vez que te enganchas, es habitual que rápidamente te apasione el ciclismo y empieces a probar otras disciplinas, como el gravel o el mountain bike. Para nosotros es importante establecer esa relación con el cliente. Los usuarios de Moustache suelen ser muy fieles y sentirse vinculados a la marca. Una vez que has probado una Moustache, es frecuente que vuelvas a elegirnos porque ya conoces la calidad y la experiencia que ofrecemos. Por eso es tan importante poder llegar a nuevos clientes y, especialmente, a un público más joven.

¿Por qué el nuevo Bosch Hub Line era la elección adecuada para la Lundi 27? ¿Qué aporta frente a los sistemas anteriores?

Principalmente, su comportamiento. En el pasado probamos muchos motores de buje para bicicletas urbanas y, normalmente, su funcionamiento estaba muy lejos del de un motor central en términos de suavidad, naturalidad y facilidad de uso. Bosch ha trabajado muchísimo en lo que denomina Fusion Sensor. El sistema recopila información sobre la velocidad, la cadencia, la inclinación y otros parámetros para reproducir, mediante un motor situado en el buje trasero, un comportamiento muy parecido al de un motor central. Eso marca una gran diferencia porque mantiene muchas de las sensaciones que nos gustan de los motores centrales y añade otras ventajas. Por ejemplo, su respuesta al arrancar es realmente enérgica; incluso puede resultar más contundente durante los primeros metros.

Otro factor decisivo es que se trata de un motor Bosch. Sabemos que, cuando Bosch desarrolla un producto, dedica el tiempo necesario para hacerlo bien desde el principio. Nunca montaríamos un motor si no estuviéramos completamente convencidos de que va a funcionar correctamente, durar muchos años y resultar fácil de mantener, reparar y utilizar. Eso es algo que encontramos en los productos Bosch y tuvo mucho peso en nuestra decisión de colaborar con ellos en este proyecto.

¿Hasta qué punto trabajó Moustache junto a Bosch durante el desarrollo? ¿Solicitasteis alguna característica concreta?

Tenemos la suerte de formar parte del reducido grupo de marcas que participa en el desarrollo de estos motores. Bosch selecciona solamente a unos pocos fabricantes para recoger sus opiniones, y nosotros mantenemos una relación muy estrecha con ellos desde hace muchos años. Todas nuestras bicicletas han utilizado motores Bosch desde el primer día. Ellos consideran que podemos aportar información valiosa porque somos una marca nacida alrededor de la bicicleta eléctrica: en Moustache solamente fabricamos bicicletas eléctricas. Gracias a ello hemos adquirido una experiencia muy específica sobre cómo debe desarrollarse correctamente una e-bike. Estuvimos implicados desde las primeras etapas del proyecto, con conversaciones constantes entre el departamento de I+D de Moustache y el equipo de Bosch, además de los primeros prototipos, las pruebas y las sucesivas rondas de comentarios.

Hablamos mucho sobre el comportamiento del motor y sobre cómo conseguir una sensación similar a la de un sistema central. Fuimos afinando todos esos pequeños detalles conjuntamente. Es un diálogo continuo y una relación muy cercana. También seguimos hablando con Bosch sobre el futuro. Tenemos mucha suerte de participar en ese proceso y creo que ellos valoran nuestra experiencia, así que se trata de una colaboración beneficiosa para ambas partes.

El mercado de las bicicletas eléctricas evoluciona muy deprisa. Nuevos sistemas como Avinox y Gobao están llegando con cifras de potencia impresionantes, pesos reducidos y precios muy competitivos. ¿Cómo pueden cambiar estos nuevos actores la industria?

Sin duda están agitando el sector. Para nosotros, sin embargo, la situación no es tan crítica. Sabemos que algunos de esos sistemas ofrecen buenas prestaciones y un comportamiento interesante, pero necesitamos más tiempo para saber cómo responderán en el futuro en aspectos como la fiabilidad y el servicio posventa. Con Bosch sabemos adónde vamos. Conocemos la calidad del servicio que ofrece y la durabilidad que podemos esperar de sus productos.

También creemos que, como marca francesa y europea, es importante seguir apoyando a otros fabricantes europeos. Ya hemos visto lo ocurrido en sectores como la automoción o la tecnología, donde los productos chinos han ido ganando presencia hasta inundar buena parte del mercado. Para nosotros es importante mantener la fidelidad a Bosch porque creemos que avanza en la dirección adecuada. Sabemos que desarrolla productos excelentes y que está trabajando en soluciones todavía mejores para el futuro.

También es importante construir conjuntamente una industria europea sólida, con empresas como Schwalbe, Bosch y Moustache, en lugar de permanecer pasivos o limitarnos a elegir un sistema Avinox como podría hacerlo cualquier otra marca. Creemos que podemos construir algo más sólido para el futuro si nos mantenemos unidos. Somos bastante optimistas, conocemos algunos de los productos que llegarán próximamente y pensamos que debemos conservar esta posición y seguir avanzando en esa dirección.

Entonces, ¿no imaginas una Moustache equipada, por ejemplo, con un sistema Avinox?

Por supuesto que probamos otros sistemas. Forma parte de nuestro trabajo. Hablamos con todas las marcas y analizamos todos los productos porque, como especialistas en bicicletas eléctricas, debemos estar atentos a todo lo que sucede en el mercado. Sin embargo, creemos que actualmente tenemos el socio adecuado. Bosch no ofrece solamente un motor: también aporta servicio, formación y una red de distribuidores que recibe preparación periódica.

Cuando compras una bicicleta, no estás realizando una adquisición puntual y aislada. Especialmente en el caso de una Moustache, se trata de un producto que debería durar muchos años. Queremos asegurarnos de que el sistema eléctrico y el motor también duren mucho tiempo y resulten fáciles de mantener y reparar. Bosch ofrece un paquete completo que sigue siendo prácticamente único en el mercado. En este momento no creemos que podamos encontrar el mismo nivel de servicio y respaldo con Avinox.

Moustache nació como una marca dedicada al 100 % a las bicicletas eléctricas mucho antes de que la mayoría de los fabricantes creyera en ellas. Mirando atrás, ¿cuál ha sido la principal lección de aquella decisión?

No sé si hablaría exactamente de una lección. Lo que me viene a la cabeza son algunos recuerdos bastante divertidos de los primeros años. En nuestra primera gama, presentada en 2012, ya ofrecíamos cinco productos diferentes: bicicletas urbanas, modelos de trekking e incluso bicicletas de montaña eléctricas. Recuerdo hablar con Greg y Manu desde el principio, y les sorprendía muchísimo el rechazo que generaban aquellas bicicletas. Cuando visitaban tiendas, muchos distribuidores les decían: “¿Una mountain bike eléctrica? No, eso no puede funcionar. Nunca va a tener éxito”.

Me impresiona mucho la visión que tuvieron los fundadores y todo el equipo que fue creciendo a su alrededor. Entendieron muy pronto el potencial del movimiento de la bicicleta eléctrica para conseguir que más personas montaran en bicicleta, se divirtieran pedaleando y pudieran acceder al ciclismo. Estaban claramente adelantados a su tiempo. Aquella decisión nos permitió adquirir una experiencia de enorme valor sobre el diseño y el desarrollo adecuado de una bicicleta eléctrica. Ahora nuestro reto es mantener esa ventaja y continuar con la misma visión. El mercado es cada vez más competitivo y hay muchas marcas haciendo un trabajo excelente, pero nosotros seguimos avanzando. Es importante conservar la misma pasión y la misma confianza en las bicicletas eléctricas.

Actualmente parece cada vez más claro que la electrificación es el futuro de las bicicletas urbanas, las bicicletas de carga y, en buena medida, también del mountainbike. ¿Cómo crees que evolucionará el mercado durante los próximos cinco años?

El mercado europeo ha atravesado dos o tres años complicados. Durante la pandemia vivimos un auge extraordinario, pero aquello fue una anomalía dentro de la evolución normal del sector. Ahora parece que el mercado se ha estabilizado. Desde enero, en Moustache estamos acelerando bastante y recuperando impulso. También vemos que algunos países están reaccionando y creciendo con mayor rapidez que otros. Somos bastante optimistas. Evidentemente, no esperamos que vuelva a producirse un auge como el de la pandemia, pero sí creemos que habrá una evolución constante del mercado.

La movilidad urbana y el trekking seguirán siendo las categorías principales porque forman parte de la movilidad del futuro y de las soluciones que necesitaremos durante los próximos años. Creemos que continuarán creciendo de forma progresiva en todos los países. El ciclismo de ocio también seguirá avanzando. Cuando te apasiona la bicicleta, quieres salir con tu mountain bike o con tu bicicleta de gravel y disfrutar durante el fin de semana. Quizá el crecimiento no mantenga el mismo ritmo en todas las modalidades, pero somos muy optimistas. En cualquier caso, la movilidad tendrá un peso cada vez mayor en el futuro y es un ámbito en el que estamos trabajando intensamente en Moustache.

¿Cómo imaginas la bicicleta eléctrica urbana ideal de 2031? ¿Será más ligera, inteligente y conectada, o esperas cambios todavía mayores?

Es difícil responder porque pueden ocurrir muchísimas cosas. La conectividad será muy importante, al igual que la facilidad de uso. Probablemente sería interesante hablar con nuestros ingenieros de I+D, porque seguramente tienen una visión más precisa que la mía sobre este asunto.

Creo que debemos seguir rompiendo los códigos establecidos. La movilidad urbana permite hacerlo con mayor libertad que disciplinas más tradicionales como el mountain bike, la carretera o el gravel, donde existen muchas convenciones y hábitos arraigados.

Lo interesante de la movilidad es que puedes dirigirte a personas completamente nuevas, sin una idea preconcebida de cómo debe ser una bicicleta. Eso nos ofrece una gran libertad como marca para crear productos diferentes y soluciones originales.

Es una gran oportunidad y queremos aprovecharla. Queremos desarrollar bicicletas innovadoras y originales que consigan, una vez más, que más personas se animen a pedalear.

Para terminar: si alguien recorre mañana las calles de París por primera vez con la nueva Lundi 27, ¿qué sensación te gustaría que recordase al bajarse de la bicicleta?

La sonrisa. Es algo que aparece inmediatamente cuando montas en una Moustache. Esa es precisamente nuestra misión como marca. Creo que “sonreír” es la palabra que mejor define tanto la primera sensación que tienes al subirte a una bicicleta eléctrica Moustache como la que permanece después de utilizarla.

Más posts
Edición Impresa
Te la enviamos a casa
Edición Impresa
Te la enviamos a casa
Edición Impresa
Te la enviamos a casa
También te puede interesar
Edición Impresa
Te la enviamos a casa
¿Te molan nuestros posts?
Apúntate a nuestra newsletter.
Warning