Cómo montar un manillar de carbono

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El manillar de carbono es uno de los componentes más demandados cuando de lo que se trata es de arañarle unos gramos a una bici de aluminio sobre la báscula. No es una inversión desmesurada, y al contrario de lo que se suele pensar, su montaje no es nada complicado siempre que se tengan presentes ciertas precauciones.

Texto: Raúl Hernández (Doctore Bike) y José Óscar Plaza

Fotos: José Óscar Plaza

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HERRAMIENTAS NECESARIAS:

  • Un juego de llaves Allen
  • Una llave dinamométrica
  • Un juego de llaves Torx
  • Grasa especial para el montaje del carbono
  1. Desmontamos el manillar de origen sin llegar a quitar el cableado, ni los frenos, ni los pulsadores. A continuación, desmontamos la abrazadera de la potencia.
  1. A continuación, impregnamos con grasa especial para montaje de carbono (la nuestra es marca Tacx) el interior de la potencia.
  1. También untamos con la misma grasa los tornillos de apriete, a fin de evitar que se gripen los tornillos con la rosca mecanizada sobre el cuerpo de aluminio de la potencia.
  1. Colocamos el manillar sobre las abrazaderas de la potencia y apretamos sin llegar a fijarlo definitivamente.
  1. Centramos el manillar sobre la potencia y buscamos también el ángulo de inclinación deseado.
  2. Apretamos en cruz y vigilamos que la tapa de la potencia quede centrada, es decir, que el espacio entre la tapa y la potencia sea el mismo tanto en la parte inferior y en la exterior.
  1. Recuperamos del manillar antiguo todo el cableado, los frenos y los pulsadores y los situamos sobre el nuevo manillar.
  1. Colocamos los puños y, si procede, los apretamos con la llave Allen correspondiente.
  1. Es el momento de calcular el ángulo correcto de las manetas de freno. Un truco para ello es estirar la palma de la mano como se muestra en la imagen, de tal forma que podamos acceder al freno sin giros ni maniobras extrañas.
  1. Las manetas y los pulsadores del cambio se aprietan a tres Nm. De esta manera, en caso de caída, en lugar de romperse lo que hará será moverse. Si los puños no van con fijación, sino a presión, nos podemos ayudar de un compresor y soldarlos. Si no tenemos compresor, podemos hacerlo con alcohol.

Apunte final:

Montar un manillar de carbono resulta sencillo si contamos con las herramientas adecuadas y respetamos los pares de apriete y evitamos las fricciones entre los materiales con una grasa específica.

Si decidimos instalar unos acoples sobre el manillar, debemos hacernos con sendos casquillos de aluminio para colocar por dentro del mismo (aunque algunos manillares ya cuentan con ellos), en cada uno de sus extremos, a fin de evitar que este se parta por la presión de la brida con la que cada acople queda fijado.

Texto publicado en el número 20 de Mountain Biker.

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