Lubricante Squirt

Fue la primera marca en desarrollar este tipo de productos y a día de hoy, el lubricante Squirt se mantiene en un lugar de referencia.

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A día de hoy queda poca gente que no conozca los lubricantes a base de ceras, y somos muchos quienes los hemos utilizado en nuestra bici. En esta ocasión, os traemos las sensaciones que hemos tenido tras probar el lubricante Squirt.

La ventaja de las ceras es que lubrican la cadena sin dejar residuos. La limpieza de la transmisión es fundamental para conseguir un buen funcionamiento y una larga vida útil.

Es por eso que los productos que permitan lubricar y mantener limpia la transmisión son siempre bienvenidos. En este aspecto las ceras cuentan con un tipo de engrasado “seco” que no atrae polvo ni tierra, siendo además bastante resistentes al uso en agua y barro.

La firma sudafricana Squirt fue pionera en este segmento y basa su composición en una mezcla de agua y cera. La proporción de agua es mayor a la de cera (en torno al 60%) y su función es la de distribuir la cera por la cadena.

La cera es la parte lubricante y por su composición necesita de un “vehículo” que la lleve a todos los rincones de la cadena, el agua.

Otra de las características importantes del lubricante Squirt es que todos los componentes de su composición son biodegradables y no contienen disolventes, por lo que son respetuosos con el medio ambiente.

Solo tenéis que pensar en la cantidad de ciclistas que damos pedales cada día para imaginaros la cantidad de residuos que dejamos en la montaña.

El lubricante Squirt está disponible en tres envases (15 ml, 120 ml y 500 ml) y tiene un precio de 2,99 euros, 12,07 euros y 48,33 euros, respectivamente.

CJM-Alpcross es el nuevo distribuidor de Squirt en nuestro país.

En marcha con el lubricante Squirt

Una de las particularidades del lubricante Squirt es su aplicación.

Para utilizarlo primero debemos tener la cadena realmente limpia. No sirve con pasar un trapo y quitar “lo gordo”. Hay que esforzarse en desengrasarla y retirar hasta el más mínimo resto de porquería, sobre todo los restos de aceites anteriores.

También recomendamos limpiar bien el cassette, los platos y las rulinas de cambio, pues toda parte que toque la cadena debe estar limpia.

Una vez que tengamos la cadena como nueva, algo que es bastante laborioso, podemos aplicar Squirt como cualquier lubricante, es decir, agitando el bote y aplicándolo por la parte interna de la cadena.

En este aspecto hay que remarcar que el lubricante Squirt necesita más cantidad de lo habitual para que la cera llegue a todos los recovecos de la cadena.

Una vez aplicado nos tocará esperar, ya que no es un aceite que podamos echar minutos antes de salir a entrenar. Como mínimo, necesita media hora para impregnarse bien a la cadena y evaporar el agua de su composición.

En marcha se nota que es un lubricante seco. No busquéis una sensación similar a un aceite convencional, porque es todo lo contrario. Parece que la cadena no esté lubricada, sobre todo si la tocamos con los dedos y no nos manchamos.

Durante los primeros kilómetros puede incluso que desconfíes de su efectividad, pero es con el paso de los kilómetros que notas que la bici está engrasada.

La cadena no hace ruido y gira con suavidad, así que puedes pedalear tranquilo.

La limpieza de la que hace gala se nota especialmente en terrenos secos y polvorientos, donde la tierra del ambiente no se pega a la cadena.

Las típicas peloteras que se forman en las rulinas y que tanto desgastan la cadena desaparecen con el lubricante Squirt. No se pega nada y es curioso que, tras un largo día de ruta por caminos y pistas, tengamos la bici completamente marrón pero la cadena limpia.

En esta situación sí notamos al final del día que la cadena pide un nuevo engrase y es cierto que un aceite tradicional engrasa durante más kilómetros.

Lo bueno de Squirt es que no habrá desgastado en exceso la transmisión y para volver a engrasar solo tendrás que pasar un trapo y aplicar, ya que la cadena ya estará limpia del uso anterior.

Fuera de nuestro uso habitual, también para el usuario urbano que se desplaza en bici por la ciudad, el lubricante Squirt es una gran opción. Aquí no necesitamos grandes prestaciones, pero sí nos gusta llegar con los pantalones limpios a la oficina. Squirt, al ser muy limpio con la transmisión, hace que ensuciarnos sea más difícil.

Valoración

Nos gusta
· Cadena siempre limpia.
· Mayor duración de la trasmisión.
· Pedaleo sin ruidos derivados de la suciedad.
A mejorar
· No se puede aplicar justo antes de salir.
· Hay que usar una buena cantidad.
· Para engrasar, la transmisión debe estar bien limpia.
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