Formentera, el último paraíso del Mediterráneo

Compra on-line nuestra revista
Te la enviamos a casa

Contenido

Como si de la isla del tesoro se tratase, Formentera permanece impasible ante la explotación masiva de turismo que sufren las islas. No tiene grandes puertos ni aeropuertos y todavía mantiene aquel encanto del que descubre algo por primera vez. Formentera destila magia y tranquilidad, o quizá esto último no tanto, ya que las bicicletas de montaña han hecho que retumbe de arriba a abajo.

Siempre había escuchado hablar de la isla de Formentera como un lugar tranquilo y familiar donde poder disfrutar de la naturaleza y de sus aguas cristalinas. Es cierto, es así, es un lugar mágico, que te engancha, del que emanan sensaciones que te atrapan como si de una red de pescador se tratase. No obstante, una cosa sí me ha quedado clara, y es que en Formentera el ritmo lo marca uno mismo y más sobre una mountain bike.

Prácticamente toda la superficie de la isla es ciclable, casi todos los caminos son accesibles para todos los niveles y públicos. Puedes recorrer toda la isla sin pisar ninguna carretera, dado que su red de caminos comunica todos los rincones habidos y por haber. La paz, la tranquilidad y la creatividad emanan por todas partes, aunque no estamos obligados a seguir el ritmo al que palpita la isla. En la zona de `Es Caló de Sant Agustí´ encontramos un singletrack y una calzada empedrada que nos harán subir el pulso de manera contundente. Se trata de un trazado duro de subida y rápido y muy técnico si lo utilizamos de bajada.

Formentera, ¿La isla tranquila?

Llegamos a Formentera con el habitual estrés que acumulamos en el día a día, pero bastaron unas pocas horas escuchando el golpeo del mar en los acantilados, el vaivén de las olas y la caricia del sol en nuestras pálidas caras para comprender todo lo que habíamos escuchado acerca de este lugar. Habíamos oído hablar acerca de la moda `hippy´ que surgió en la isla, allá por los años 60, cuando se convirtió en una especie de lugar de peregrinación para ese movimiento. Ahora entiendo perfectamente por qué eligieron ese lugar. Nos empapamos de tal manera que decidimos formar parte de esa especie de energía tranquila y nos propusimos afrontar las rutas y caminos con calma, tranquilos, para disfrutar de cada rincón, de cada embarcadero, de cada playa y de esa agua transparente que parecía sacada de la imaginación de algún artista. Su excepcional clima nos permitió montar nuestro campamento base en una escondida cala que nos acogió pidiendo muy poco a cambio: respeto por el entorno.

El último paraiso

La lucha de diferentes generaciones de formenterenses ha hecho posible el mantenimiento del equilibrio entre la masificación turística y la protección del entorno de la isla y es por eso que a la isla de Formentera se la conoce como el último paraíso del Mediterráneo. La pradera de posidonia que rodea a nuestra protagonista ha permitido que tenga un mar cristalino durante todo el año. Una posidonia, por cierto, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999.

Lo que debes saber sobre Formentera…

Formentera se encuentra a tan sólo 2 millas marítimas de la isla de Ibiza y, a pesar de tratarse de una isla pequeña, su forma recortada hace que tenga una gran extensión de costa, hasta 82 km, en proporción a su superficie terrestre, que es de poco más de 83 km². Podemos recorrerla casi en su totalidad en bicicleta, por sus sendas, sus caminos interiores, sus bosques de pinos y de sabinas.

Llegar a Formentera no es nada sencillo ni tampoco barato, ya que estamos ante una verdadera isla. No dispone de aeropuerto, una muestra más de ese equilibrio entre turismo y naturaleza que se quiere mantener, así que tan solo es accesible por vía marítima desde Ibiza. Una vez allí, para llegar hasta el puerto de La Savina existen varios trayectos todos los días de la semana con diferente frecuencia horaria según la temporada en que vayamos. El trayecto entre el puerto de Ibiza y el de la Savina tiene una duración de unos 25 minutos aproximadamente.

Rider: davidcachon.com

Texto: David Cachón

Fotos: Ismael Ibáñez

Para más información

Comentarios
Más en:
También te puede interesar

Contenido

Compra on-line nuestra revista
Te la enviamos a casa
¿Te molan nuestros posts?
Apúntate a nuestra newsletter.