Destripando el SRAM Eagle AXS

Ha pasado más de un año desde que recibimos la nueva transmisión SRAM GX Eagle AXS, pero más aún desde que probamos el primer cambio electrónico de SRAM.

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Desde el inicio, la tecnología inalámbrica AXS supuso un antes y un después en el mundo biker y muchas fueron las dudas que suscitó en sus primeros kilómetros. Hoy, mucho tiempo después de la aparición del SRAM Eagle AXS, queremos contarte, en primera persona, qué es lo que nos ha aportado el uso de la tecnología AXS de SRAM.

No vamos a negar que desde su lanzamiento, tuvimos serias dudas de que un cambio inalámbrico pudiera ser igual de fiable, rápido y preciso que uno mecánico. Nos costaba entender que esta transmisión no tuviera un retraso en su movimiento o fuera más delicada que una versión mecánica.

SRAM Eagle AXS

Mucha menos seguridad nos daba el hecho de mojarnos con ella o de cruzar un río, algo que ya descartábamos desde el inicio y que la colocaba, irremediablemente, entre ese escaso y precioso grupo de piezas selectas diseñadas para bolsillos pudientes y con un espectro de uso muy limitado.

Ha pasado mucho tiempo desde que empezamos a rodar con cambios SRAM Eagle AXS y tenemos que decir, con rotundidad, que todos los prejuicios iniciales se han ido esfumando. La aparición del SRAM GX Eagle AXS fue la puntilla que remataba una faena perfecta por parte de la firma de Chicago, ya que colocaba la tecnología del futuro al alcance de casi cualquier biker.

¿En qué nos mejora la vida el SRAM Eagle AXS?

Esta es la pregunta del millón, ya que de su respuesta saldrá el motivo por el que compraremos o descartaremos estos grupos.

Inicialmente nos llamó la atención la estética del AXS. La desaparición del cable de cambio abría un nuevo camino hacia la integración en las bicis de montaña, algo habitual en carretera pero ligeramente descuidado en MTB.

Detalle del SRAM Eagle AXS

Cierto es que los auténticos mountain bikers prefieren la facilidad de uso y mantenimiento a la estética minimalista, pero con el AXS conseguimos, de golpe, mejorar la estética.

Lo mejor del caso es que este look más limpio llegaba sin sacrificar ningún aspecto, por lo que nadie podía negarse a este perfeccionamiento adquirido. Ese cable que desaparecía cobraba especial importancia en 2022, ya que muchas marcas presentaban modelos nuevos que pasaban los cables por la dirección de nuestras bicis.

El cableado interno a través de la pipa de dirección ya no era suficiente y muchos fabricantes habían descubierto una nueva manera de minimizar el impacto visual del cableado, aunque complicando en exceso su mantenimiento.

Con el SRAM Eagle AXS desaparece el problema de pasar los cables a través de la dirección, ya que, simplemente, no hay cables. El resto de cables de la bici tienen más espacio, el mantenimiento es más rápido y el desgaste de las fundas, fruto del contacto constante entre ellas, se minimiza.

Otra de las mejoras que aportaba el SRAM Eagle AXS era su facilidad y rapidez de montaje. Esto es algo que solo afecta a los más manitas pero, entre los mecánicos de todo el mundo, el AXS ha facilitado mucho el trabajo. Ya no hay que pasar las fundas a través del cuadro, lo que elimina la posibilidad de perder la tarde intentando pescar la funda y hacerla pasar por su orificio.

Desmitificamos el SRAM Eagle AXS

Cierto es que las últimas novedades ya cuentan con el guiado interno de las fundas para facilitar esta tarea, pero en las bicicletas más ligeras sigue siendo habitual encontrarnos los cuadros con solo las aberturas de la salida y entrada de cables.

Uno de los miedos que teníamos con las primeras unidades era la fiabilidad. Estábamos ante cambios muy caros y pasar a toda velocidad entre piedras nos daba bastante miedo. Si bien este recelo no nos ha dejado, ya que cuidar el material es algo inherente a nosotros, sí que es cierto que hemos perdido esa ansiedad a darle un pequeño golpe al cambio y que deje de funcionar.

Todos sabemos lo delicado que es todo aquello que lleva una parte electrónica, por lo que en un cambio, que está tan expuesto, podía llegar a ser uno de los nuevos talones de Aquiles de toda bicicleta.

Desmitificamos el SRAM Eagle AXS

Tiempo después, hemos descubierto que la resistencia de este cambio es excelente y ya solo nos duele cuando le damos un golpe y lo rayamos por el tema estético. Incluso doblando ligeramente la patilla de cambio, el SRAM Eagle AXS busca la manera de seguir funcionando de forma correcta, por lo que, sobre todo en carrera, tenemos un aliado para que las cosas se mantengan en su sitio a pesar de los imprevistos.

A esto hay que añadirle que SRAM está impulsando el uso generalizado de una patilla de cambio para todas las bicis, la SRAM UDH. Esta patilla tiene la característica de que, ante un impacto, rota hacia arriba y minimiza la posibilidad de rotura o torcedura. Si sumamos ambos esfuerzos, el principal punto débil de las bicis de montaña está más protegido que nunca.

A nivel de integración de componentes, ya sin hablar del tema estético, la llegada del SRAM Eagle AXS ha supuesto un revulsivo. Un buen ejemplo de ello es la tija telescópica RockShox Reverb AXS, un componente que cuenta con todas las ventajas de los grupos inalámbricos pero en algunas bicicletas puede ser difícil de usar debido a la ubicación del pulsador.

Manillar con el cambio SRAM Eagle AXS

Este se coloca por debajo el manillar, en la posición habitual de un pulsador de tija telescópica, pero en las bicis de doble suspensión de XC, que suelen contar con mando de bloqueo, la ubicación coincide y hace difícil que convivan. Es aquí donde aparece la electrónica para solucionar el problema, ya que gracias a la conectividad de los componentes AXS se pueden combinar diferentes tipos de pulsadores para accionar los componentes.

Este es el caso de los famosos Blips que usa Nino Schurter, unos pequeños botones diseñados para triatlón que se colocan en el mismo puño y hacen la función del mando de la tija. Esto abre un nuevo mundo de posibilidades y combinaciones, ya que en un futuro cercano podremos encontrar soluciones ilimitadas a prácticamente cualquier problema que nos encontremos en una bicicleta.

Con las e-Bikes en un estado de evolución imparable, esta armonía entre diferentes componentes puede crear soluciones realmente ingeniosas.

Para acabar, todo buen invento necesita de una buena gestión. La app SRAM AXS es la encargada de gestionar todos los ajustes del sistema y cumple perfectamente. Es cierto que no tiene muchas opciones, pero gestiona todo lo necesario para llevar el AXS a nuestro gusto. Seguramente es mejorable en muchos aspectos y se le podrían incluir más funciones, pero sinceramente no sabríamos decir cuáles.

App SRAM AXS

Para nosotros es especialmente útil para ajustar las bicicletas nuevas que recibimos y que configuramos con nuestras preferencias, pero también encontramos muy útil que nos diga el nivel de batería de cada componente. Esto es algo que miramos cuando tenemos pensado hacer alguna salida larga, ya que de este modo nos asegurarnos de que no nos quedaremos sin batería a media salida.

En el cambio es fácil de saber, ya que la luz verde o roja nos indica el nivel de carga, pero en el pulsador, que usa una pila no recargable, es importante que la comprobemos de vez en cuando para evitar sustos a media ruta.

Claves del SRAM Eagle AXS

  • Estética minimalista.
  • Integración con múltiples componentes.
  • Facilidad de montaje.
  • Fiabilidad.
  • Suavidad de funcionamiento.

La perfección absoluta no es de este mundo

El SRAM Eagle AXS es un ecosistema que hemos utilizado mucho y que nos fascina, pero, como todo en la vida, es mejorable. Desde nuestro punto de vista, a nivel funcional, poco podemos mejorarle, pero sí creemos que la ergonomía es uno de esos puntos.

No acabamos de encajar bien con el pulsador tradicional y no fue hasta la aparición del Rocker Paddle que encontramos un accionamiento natural en los grupos. Siendo esta parte algo tan importante, creemos que SRAM podría insistir más en ella y crear nuevos gatillos con formas distintas para adaptarse mejor a cada usuario.

Desmitificamos el SRAM Eagle AXS

El precio del Rocker Paddle es bastante económico y creemos que sería una buena idea que incluso hubiera colores diferentes, para combinarlos con nuestra bici. No hay que olvidar que una de las mejores características que tenían los antiguos grupos SRAM X0 de carbono de 9 velocidades era que existían en varios colores, tanto la patilla como el pulsador.

Si la ergonomía es fundamental, también lo es el ajuste del cambio en marcha. Si bien es difícil que, una vez ajustado, el cambio necesite reajustes, puede ser que después de un golpe, cambio de ruedas u otros motivos, precisemos un nuevo ajuste. Para hacerlo, el AXS cuenta con un pequeño botón en la parte inferior del pulsador que deberemos mantener apretado mientras con la otra mano pulsamos hacia arriba o hacia abajo en el mando.

En el taller es supersencillo, pero en marcha es más complicado y necesitamos acostumbrarnos. Con los mandos de cable es más seguro, ya que giramos el dial de regulación con una sola mano y no tenemos que soltarnos del manillar con la otra, pero en el caso del AXS necesitamos trabajar con ambas manos a la vez. ¿Es realmente un inconveniente? Una vez te acostumbras es muy sencillo y la lógica de funcionamiento es mejor incluso que en los cambios de cable. Sin embargo, es cierto que en tramos bacheados es mejor no ajustar el cambio en marcha para evitar caídas.

La estanqueidad era otro de los puntos donde más sufrimos al principio. Sin embargo, a pesar de haber mojado bastante estos grupos, nunca han dejado de funcionar. La primera vez que cruzamos por un río donde el agua cubría el cambio pasamos con todo el miedo del mundo, pero no pasó nada. El cambio ni se inmutó y funcionó igual que si hubiera estado seco.

Desmitificamos el SRAM Eagle AXS

Donde no lo tenemos tan claro es a la hora de lavar la bici, sobre todo si lo hacemos con una Kärcher. La alta presión es algo que siempre hemos evitado y a día de hoy no nos atrevemos a darle duro al cambio con una manguera de este tipo. Somos conscientes de que está preparado para ello, pero también es cierto que las e-Bikes aguantan este tipo de lavado a presión pero que les acorta la vida útil del motor.

Esta “duda razonable” nos persigue y hace que no osemos a lavar con presión los componentes AXS. De todos modos, es bien sabido que el lavado a presión es un enemigo general de todo componente de bici, por lo que entendemos que con los componentes AXS debemos seguir las mismas directrices que con el resto de la bici.

Y si hablamos de resistencia, más allá del uso habitual, uno de los puntos que no nos gusta del AXS lo encontramos en la zona de la batería. Preferiríamos que fuera más pequeña, eso siempre, pero sobre todo que la pestaña que la mantiene unida al cambio fuera más robusta. Hemos visto algún cambio AXS que, tras sufrir un golpe por detrás, ha roto esta pestaña, perdiendo la batería y anulando el funcionamiento del cambio.

Con el SRAM GX AXS se diseñó una pequeña protección plástica que cubría la batería y la susodicha pestaña, pero creemos que sin esta pieza también se debería reformar esta zona para que, sin la protección, en caso de golpe no se rompiera. Contrasta la gran resistencia al abuso que presenta el cambio y que, sin embargo, esta zona sea endeble. Imagínate en la salida de una carrera, situado en parrilla, codo con codo con el resto de ciclistas, y ver como detrás tuyo alguien te está metiendo la rueda y acercándose peligrosamente a tu cambio. Si no tenemos cuidado, la carrera podría acabarse en ese punto.

Protección del SRAM Eagle AXS

Como inconveniente de todo producto electrónico está el uso de baterías. No hablaremos de los efectos de la contaminación o del agotamiento de los recursos naturales, ya que ese es otro debate, pero sí que hay que ser conscientes de que llevar un grupo SRAM Eagle AXS requiere de cierta “supervisión”.

Placa protectora SRAM Eagle AXS

La batería del cambio dura muchísimo, mucho más de lo que nos imaginábamos en un primer momento, pero esto hace que nos relajemos y nos olvidemos de que, de vez en cuando, hay que cargarla. Al accionar el cambio se ilumina una luz en él que nos indica el estado de la batería. Normalmente está en color verde, pero si cambia a rojo es que nos estamos quedando sin batería. Si aparece a media salida no te preocupes, porque la acabarás sin mayor problema. De todas formas, no te confíes y cárgalo al llegar a casa. Esta dependencia de las baterías tiene esta parte negativa, por lo que hay que ser consciente de ello. En el pulsador ocurre lo mismo, y es que la pila CR2032 que lleva de serie dura varios años, por lo que seguro que algún día dejará de funcionar y, si no llevamos una de repuesto encima, no podremos continuar la ruta.

Larga vida al SRAM Eagle AXS

Después de muchos meses montando con cambios SRAM Eagle AXS, de usarlos para hacer Enduro, Trail y XC, de mojarlos en ríos o con mangueras, de darles golpes, rascadas y, sobre todo, de disfrutarlos mucho, podemos decir con tranquilidad que la idea de transmisión inalámbrica para MTB es todo un acierto. La precisión del cambio, la nula fricción de los cables (por su inexistencia), la rapidez de funcionamiento y su robustez nos han convencido por completo.

Desmitificamos el SRAM Eagle AXS

A día de hoy ya no le tenemos miedo a los cambios inalámbricos y con la aparición del SRAM GX AXS creemos que la barrera del precio prácticamente ha desaparecido. Es cierto que son cambios más pesados, que requieren de más atención (mantenerlos cargados o llevar pilas de recambio encima, por ejemplo), pero a la hora de disfrutarlos la mejora que suponen es palpable. La eliminación del cable puede suponer un aliciente estético, pero, a nuestro parecer, la gran ventaja del AXS reside en la exquisita finura y precisión con la que cambiamos.

Más información: sram.com

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