CamelBak Chase Bike Vest, un chaleco para mantenerte siempre hidratado

¿Estás pensando en correr Maratón o Gravel de larga distancia? El CamelBak Chase Bike Vest te interesa.

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Es la primera vez que hablamos de CamelBak y no lo hacemos para hablar de una mochila sino para hacerlo de un chaleco, el CamelBak Chase Bike Vest que, aunque bien parece hacer las funciones de mochila, es diferente en algunos aspectos.

CamelBak es famosa por ser pionera en transportar el agua que necesitamos cuando pedaleamos en la espalda. Para ello siempre han utilizado mochilas de todo tipo, pero recientemente ha aparecido una variedad de mochila muy interesante para carreras largas y salidas cortas.

Probamos el chaleco CamelBak Chase Bike Vest

Se trata de los chalecos, una variación de los utilizados para running, pero con características propias del ciclismo. El CamelBak Chase Bike Vest es la mínima expresión de esta categoría y nace a partir de la experiencia del ganador de la Dirty Kanza 200 Gravel Endurance Race.

Yuri Hauswald pensó que sería interesante tener una mochila que le permitiera llevar lo necesario durante la carrera, pero que no se sintiera pesada ni calurosa. La posibilidad de beber en marcha sin separar las manos del manillar era otra de las cosas que necesitaba, ya que en carrera o rodando en pelotón, el peligro de coger el bidón y desequilibrarse era elevado. De esa idea y tomando la base los chalecos que CamelBak tenía para running, apareció este chaleco o mini mochila que perfectamente servirá para correr en cualquier carrera Maratón, así como para nuestras salidas cortas de mediodía.

Como la ligereza es algo primordial en carrera, el Chase Bike Vest ha cuidado este aspecto para conseguir ser una de las “mochilas” más ligeras que hemos probado. Su peso, de 300 gr (más 195 gr de la bolsa de agua), es uno de sus puntos fuertes y uno de los principales argumentos a la hora de rodar con comodidad.

Lógicamente, la capacidad de carga no es muy elevada, aunque suficiente para llevar lo necesario durante rutas cortas o carreras. Ofrece un volumen total de 4 litros, divididos entre 1,5 litros para la bolsa de agua y 2,5 litros de capacidad para llevar utensilios combinando los bolsillos delanteros y traseros.

Los delanteros son los más importantes, ya que permiten llevar todo lo necesario en marcha sin tener que quitarnos la mochila para acceder a ellos. En el lado izquierdo contamos con el bolsillo más grande y el único con cremallera, por lo que será ideal para llevar objetos que no queremos perder (como un Smartphone).

Por encima de este mismo bolsillo contamos con otro bolsillo de rejilla perfecto para llevar barritas o geles. Al carecer de cremallera, su acceso en marcha es más rápido, aunque menos seguro. En el lado contrario encontramos otro bolsillo de rejilla para llevar más comida y delante suyo, otro más.

CamelBak Chase Bike Vest

En la parte trasera disponemos de dos bolsillos con cremallera. El principal tiene espacio para llevar ropa, un chaleco, cámaras y demás utensilios. Tiene, además, un bolsillo de rejilla con cremallera que cuenta con un clip para llevar las llaves. Un poco más abajo del bolsillo principal, también externamente, encontramos un segundo bolsillo, más pequeño que el anterior, sin subdivisiones internas pero que permite separar la carga respecto al bolsillo principal. En la parte alta está la cremallera que da acceso al bolsillo que alberga la bolsa de hidratación. Es igual de ancho que toda la mochila, por lo que introducir y sacar la bolsa de hidratación es fácil.

En la parte baja de la mochila encontramos una tira reflectante con el nombre CHASE que nos sirve para colocar una luz trasera en caso de querer rodar de noche. En la parte delantera encontramos dos tiras del mismo tipo, una en cada asa del chaleco.

La parte que está en contacto con la espalda está fabricada con una malla de ventilación 3D perforada y ligera. Se adapta perfectamente a la espalda y permite el paso del aire, pero no cuenta con ningún elemento rígido que separe la carga de nuestra espalda.

En marcha con el CamelBak Chase Bike Vest

Una vez recibimos el chaleco de CamelBak, lo primero que hicimos fue ajustarlo a nuestra espalda. Llama la atención que el chaleco se sitúa en la parte más alta de la esplada, por lo que los bolsillos del maillot siguen estando disponibles para cargar lo necesario.

Una vez colocado, lo ajustamos usando las dos tiras que tiene debajo de las asas, que cuentan con dos puntos de anclaje, por lo que su ajuste se hace desde dos puntos diferentes. Estirando la cinta, el CamelBak Chase Bike Vest queda fijado a la espalda y solo tenemos que ajustar los dos cinturones pectorales. Se pueden regular en altura de forma independiente, por lo que siempre encontraremos el punto ideal de comodidad y sujeción.

El cinturón superior es de cinta, mientras que el inferior es elástico para garantizar una mayor ajustabilidad y comodidad en marcha. Lógicamente, al ser un chaleco, prescinde de cinturón abdominal, algo que en un principio nos pareció un error pero que con el uso se demostró innecesario.

A la hora de cargar el chaleco, primero colocamos la bolsa de agua. Cargada hasta arriba, entra perfectamente en la mochila gracias a su gran apertura superior. Una vez dentro, enseguida notamos la comodidad de llevar un “cojín de agua” en nuestra espalda. El peso aumenta, evidentemente, pero no la notamos ni incómoda ni pesada.

La rejilla que está en contacto con nuestra espalda es muy cómoda y no excesivamente calurosa y, aunque favorezca el paso de aire, no es la espalda más ventilada que hemos probado. En otros modelos la espalda está claramente separada de la mochila, pero el peso de estas mochilas es muy superior al de este chaleco. En nuestro caso hemos probado la mochila en los meses más fríos del año, por lo que no hemos llegado a notarla calurosa en ningún momento.

CamelBak Chase Bike Vest detalle de la rejilla de espalda

La capacidad de carga sigue siendo suficiente para casi cualquier salida. No estamos hablando de una mochila para salir de aventura todo el día, sino para hacer las salidas más habituales del día a día y para correr en casi cualquier carrera de larga distancia. Con ello nos referimos a que podemos llevar un chaleco en el bolsillo principal, un cubrecuellos y cámaras de repuesto.

En el bolsillo de rejilla caben las llaves del coche, la documentación y el dinero, todo bien asegurado gracias a la cremallera. En el segundo bolsillo exterior llevamos herramientas, patilla de cambio, cable de repuesto, eslabón y demás cosas necesarias.

Al no tener bolsillos que dividan el interior, optamos por llevarlo todo en un organizador de herramientas Bike Tool Organizer Roll de CamelBak. Con él tenemos todo lo necesario ordenado, no se mueve en marcha y nos permite sacarlo todo de golpe si necesitamos arreglar algo rápidamente. En este punto es importante que, si tenemos alguna herramienta con salientes puntiagudos, la coloquemos de tal forma que, en caso de caída, no pueda clavarse en nuestra espalda. Puesto que este chaleco carece de una trasera rígida, todo lo que llevemos en la mochila puede clavarse y es importante llevarlo bien organizado para impedirlo.

Con todo el chaleco cargado, su volumen sigue siendo pequeño y sobresale muy poco de la espalda, por lo que en caso de lluvia, podemos ponernos el chaleco por encima de la mochila y evitar que se moje.

En marcha, el CamelBak Chase Bike Vest es pura comodidad. Independientemente de si llevamos la bolsa de agua o no, el chaleco no se mueve y es muy cómodo. Lógicamente, si lo que queremos hacer son bajadas muy bacheadas y saltos, hay mejores opciones en el catálogo de CamelBak, pero para uso XC es ideal.

La capacidad de carga es muy elevada, a pesar de ser una mochila pequeña, y podemos seguir contando con los bolsillos del maillot, algo que aumenta aún más sus posibilidades. De todas formas, son los bolsillos delanteros los que marcan la diferencia. En carrera es probable que no utilicemos el móvil, pero la posibilidad de llevarlo en el pecho y poder sacarlo cuando sea necesario, es todo un acierto. Los bolsillos restantes son perfectos para cargar comida, por lo que no tendremos que buscar nada en marcha para comer en carrera.

Uno de ellos, el más pequeño del lado derecho, nos ha parecido ideal para depositar los envoltorios de geles y barritas consumidos. Normalmente los guardamos en el bolsillo trasero del maillot, pero nunca sabemos si los hemos metido bien o tal vez se nos han caído por el camino.

A nivel de hidratación, CamelBak es referencia. No descubrimos nada si decimos que su bolsa de agua es, probablemente, la de mejor calidad del mercado. La gran apertura superior hace que podamos rellenarla con facilidad y, a la hora de limpiar el interior, sea fácil acceder, ya que nos cabe la mano.

Este proceso no es rápido, pero nos permite asegurarnos de que dejamos la bolsa seca y que no aparecerá moho. Como consejo, si tienes espacio en el congelador es mejor vaciar la bolsa y guardarla directamente en él. Así ahorras tiempo de limpieza y te asegurarás de que nunca aparecerá vida en el interior de la bolsa. Externamente el tubo por el que bebemos es generoso, tiene buen caudal y la boquilla es excelente. Solo hay que apretarla un poco y succionar para que llegue un buen chorro de agua.

Para evitar que pierda agua, la boquilla cuenta con un grifo que cierra el paso, pero nunca lo hemos utilizado porque no ha llegado a gotear. La sujeción a la mochila también es excelente, ya que cuenta con dos enganches en el lado derecho que permiten una rápida liberación cuando queremos beber. Colocarlo es más laborioso, pero una vez nos acostumbramos a su ubicación, el proceso es sencillo y rápido.

¿Es todo bueno en la CamelBak Chase Bike Vest? Evidentemente no. Su ligereza hace que la mochila emplee materiales superligeros y finos, por lo que suponemos que su durabilidad no será su punto fuerte.

No hemos tenido ningún problema ni desperfecto durante la prueba, así que será el tiempo quien nos dará la razón o no.

A nivel de seguridad, cuenta con pocos elementos reflectantes, sobre todo en la parte trasera. La tira reflectante donde podemos colocar la luz trasera es funcional, pero nos gustaría contar con algún panel más grande que nos hiciera más visibles.

Para acabar, aunque nos parece que 4L son suficientes para el uso al que va destinado, es algo justa si la queremos como “mochila todo uso”. Sin salirnos de los chalecos, CamelBak también ofrece una versión para mujer y el modelo Chase 8, muy parecido pero con una capacidad ligeramente superior.

Distribuidor en España: TeamBike.com

Ficha Técnica

Capacidad
4 litros
Depósito
1,5 litros
Colores
Verde, negro y granate

Peso:

300grs

Precio:

99,99 euros

Más información:

Valoración

Nos gusta
· Peso y comodidad.
· Distribución y capacidad de sus bolsillos.
· Calidad de la bolsa de hidratación.
A mejorar
· Durabilidad por comprobar.
· Pocos elementos reflectantes.
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