BMC Switzerland: Visita a la fábrica de los sueños

Visitamos el centro neurálgico de BMC en Grenchen, Suiza. Y soñamos despiertos.

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BMC Switzerland es una marca que se distingue por su concepción premium, lo que, además de un precio al alcance de pocos, significa que ofrece bicicletas que colman las expectativas de los ciclistas más exigentes.

Visitamos la fábrica de bicicletas BMC en Suiza.
BMC Switzerland nos hizo un tour guiado por sus instalaciones

Un insólito calor, al menos para lo que un servidor mediterráneo esperaría encontrar en Grenchen, ciudad y comuna suiza del cantón de Soleura, nos recibe.

No, no es por la emoción, aunque esta también es alta. La ola de calor también se extiende por todo Europa.

Exposición de bicis en la fábrica de BMC en Suiza.
En la entrada de la sede de BMC Switzerland hay un showroom con los nuevos modelos

La zona, trufada de prestigiosas marcas de relojería (Breitling, Omega, Rolex), ofrece vastas posibilidades para salir a montar a los trabajadores de BMC, tanto en carretera como en MTB. Y cuando el sol no aprieta como esa soleada jornada de junio, que suele ser la mayor parte del tiempo, si es que no nieva, que también, los trabajadores solo tienen que cruzar la calle para disfrutar del Tissot Velodrome. Literalmente.

El velódromo, en la acera de enfrente

El Tissot Velodrome es un velódromo indoor inaugurado en junio de 2013. Con capacidad para 1800 espectadores, su pista tiene 250 metros de cuerda, está hecho de madera de abeto de Siberia y cumple con los requisitos de la Unión Ciclista Internacional.

BMC tiene en frente el Tissot Velodrome, cuya pista tiene 250 metros de cuerda
La pista del velódromo tiene 250 metros de cuerda

Su construcción, cuyo coste fue de 17 millones de francos (unos 15,5 millones de euros), fue sufragada en parte por el empresario y amante del deporte Andy Rihs, propietario de BMC Switzerland que falleció el año pasado.

El invierno suele ser duro en esta zona de Suiza, al menos para disfrutar de la bici. Es por ello que los trabajadores aprovechan el parón del almuerzo para rodar en este velódromo, que fue sede de los récords de la hora del alemán Jens Voigt en 2014 (51,115 km) y del australiano Rohan Dennis en 2015 (52,491 km).

El Tissot Velodrome es un velódromo indoor inaugurado en junio de 2013.
El Tissot Velodrome está justo enfrente de la sede de BMC Switzerland

Está abierto al público y su precio no es nada desorbitado: 230 francos suizos (209 euros) por seis meses. Si echas cuentas, sale más económico que apuntarse a un gimnasio.

Provisto de instalaciones de alto nivel, también cuenta con un gimnasio, un restaurante y hasta 30 camas de hotel, entre otros. Cómo no, está plagado de bicis y de recuerdos emocionantes sobre la historia del ciclismo. Sin duda, una visita obligada, tanto para amantes consagrados del ciclismo como para curiosos.

Un showroom de muchos kilates

En el edificio principal, BMC Switzerland tiene un showroom donde muestra sus nuevos modelos, bicicletas como la Roadmachine, la URS o la Alpenchallenge AMP Road. Sin embargo, también se exhiben las Teammchine SLR01 de Richie Porte y Greg van Avermaet o la Fourstroke 01 de Julien Absalon.

A pocos metros de allí, BMC Switzerland dispone de otro edificio en el que además de su centro de R&D, también expone sus creaciones más representativas.

BMC Team Machine SLT01 (2001)

BMC Team Machine SLT01 (2001)
BMC Team Machine SLT01 (2001)

Este modelo surgió cuando Andy Rihs (1942-2018) empezó a invertir en la marca.

Rihs, heredero de Phonak (empresa líder en audífonos), fue un apasionado del ciclismo y del deporte en general, e impulsó el desarrollo de la bici y de la estructura deportiva.

Fue entonces cuando empezó la etapa moderna de BMC Switzerland en cuanto a ciclismo de carretera.

La firma cambió su logo, más minimalista. Y esta Team Machine SLT01 fue un gran salto en su evolución.

En su creación, los ingenieros responsables del proyecto se centraron en crear algo innovador.

Es por eso que la bici destaca por tener las conexiones de los tubos sobredimensionadas, algo realmente complicado de conseguir por aquel entonces.

Además, la bici contaba con un triángulo trasero fabricado en carbono, algo en lo que BMC Switzerland fue pionera. También la horquilla era de carbono.

BMC Team Machine SLT01 (2004)

BMC Team Machine SLT01 (2001)
BMC Team Machine SLT01 (2004)

Tres años más tarde, la marca decidió evolucionar el cuadro Team Machine SLT01.

El resultado de esta acción fue el cuadro más caro que realizaron hasta la fecha y que destacaba por su look icónico.

Combinaba carbono unidireccional en los tubos con terminales de aleación y punteras de aluminio reemplazables.

La marca suiza también se propuso contener el peso al mínimo.

Este Team Machine SLT01 de 2004 dejaba en la báscula 1,2 kilos.

Aunque ahora nos pueda parecer mucho, hace apenas 15 años esa era una cifra más que notable.

Sin duda, los tiempos han cambiado. En este caso, para bien.

Cosechó numerosos éxitos en competición y destacó por ser un cuadro ligero y muy rígido.

BMC Pro Machine SLC01 (2006)

BMC Pro Machine SLC01 (2006)
BMC Pro Machine SLC01 (2006)

El afán por innovar y por alcanzar nuevas soluciones en cuanto a rendimiento prosiguió sin cesar.

Fruto de ello nació la Pro Machine SLC01, la primera bici de la marca con punteras de fi bra de carbono.

Tal fue la apuesta de BMC Switzerland por el carbono que este cuadro solamente tenía metales en los insertos del eje de pedalier y del portabidón. Todo lo demás era carbono.

Sin embargo, la Pro Machine no destacó por su fiabilidad, y es que BMC Switzerland aplicó en ella muchas soluciones que no había probado con anterioridad.

Ese factor sorpresa fue una de las razones por las que Andy Rihs decidió aumentar su inversión en el desarrollo futuro de los modelos de la marca.

Usado por los equipos Phonak y Astana, este modelo compartía ángulos de sillín y de dirección: 73°.

Y presentaba una curiosa abrazadera de sillín con dos tornillos en un punto de alto estrés estructural.

Como apunte curioso que evidencia el ingente desarrollo en los modelos, la Teammachine SLR01 actual es el doble de rígida que esta Pro Machine SLC01 de 2006.

BMC Racemaster SLX01 (2010)

BMC RaceMaster SLX01 (2010)
BMC RaceMaster SLX01 (2010)

Coincidiendo con el cambio de década llegó el Racemaster SLX01, un cuadro que, según los ingenieros de BMC Switzerland, fue muy complejo y caro de fabricar.

Su concepción tenía como objeto satisfacer las necesidades de los corredores profesionales, como el estadounidense George Hincapie, que no estaban satisfechos con la rigidez de la Pro Machine SLC01 de 2006.

El cuadro, que combinaba fibra de carbono en tirantes, tubo superior y tubo de dirección con aluminio hidroformado con triple conifi cado en vainas, tubo de sillín y tubo diagonal, era sustancialmente más económico que el Team Machine SLT01, fabricado íntegramente del carbono más exclusivo.

Según la marca, esta mezcla de materiales en su construcción hacía de ella un modelo ideal para competir en las clásicas.

El aluminio aportaba rigidez mientras que el carbono se encargaba de la comodidad en marcha, al ser más absorbente.

Con un peso de 1,25 kilos, fue un cuadro muy apreciado por sprinters y rodadores potentes, aunque era demasiado pesado para los escaladores.

La Racemaster SLX01, que tenía un ángulo de dirección de 72° y uno de sillín de 73,5°, tuvo una vida más bien corta.

BMC Team Machine SLR01 (2010)

BMC Team Machine SLR01 (2010)
BMC Team Machine SLR01 (2010)

Este fue un modelo que marcó un antes y un después para el fabricante helvético.

No en vano, fue el primer modelo en el que se introdujeron los tirantes caídos y la tecnología Tuned Compliance Concept (TCC), ya que BMC Switzerland empezó a tener en cuenta la importancia de la absorción en marcha en sus modelos de ciclismo de carretera.

Gracias a este concepto que aplica la cantidad necesaria de fl exión vertical y rigidez lateral, los ciclistas consiguieron un logrado equilibrio entre rendimiento y comodidad.

Otro factor crucial en una bicicleta de rendimiento como es el peso se rebajó notablemente.

Gracias a una cifra que rondaba los 900 gramos, los ingenieros se sintieron muy satisfechos con el resultado, máxime tras la victoria del australiano Cadel Evans en el Tour de Francia de 2011 y de la consecución del Campeonato del Mundo de Ruta por parte del belga Philippe Gilbert en 2012.

A pesar de estos importantes logros, en BMC Switzerland eran conscientes de que la rigidez del cuadro tenía margen de mejora y que todavía podían limar algunos gramos al peso final.

BMC Team Machine SLR01 (2013)

BMC Team Machine SLR01 (2013)
BMC Team Machine SLR01 (2013)

Todas esas limitaciones que los ingenieros y corredores habían detectado en la generación anterior de la Teammachine SLR01 se vieron solventadas con la nueva versión.

Y es que era hasta un 40% más rígida e igual de absorbente.

Esta asombrosa consecución en su desarrollo fue posible gracias a la aplicación de la Accelerated Composites Evolution Technology, un avanzado software que permite realizar hasta 34 000 iteraciones del modelo para conseguir los niveles deseados de rigidez, absorción y peso. Y todo ello, de manera virtual.

Gracias a la ACE Technology, este cuadro presenta formas asimétricas y sobredimensionadas.

Además, los tirantes eran huecos.

¿Resultado de todo ello? Una bici rígida, absorbente y con gran aceleración cuyo cuadro solo pesaba 790 gramos.

Como curiosidad, Stefan Christ, Head of R&D de BMC Switzerland, nos confesó que sometieron a Cadel Evans a distintos tests a ciegas de los diferentes prototipos de la Teammachine SLR01.

Aunque otros profesionales acertaban poco más de un 20% de las modificaciones que les presentaban, el caso de Evans fue sorprendente. Atinó el 100% de los tests.

Un fenómeno mayúsculo capaz de detectar hasta la más mínima variación en la bici.

Un campeón y un probador excepcional que actualmente ejerce de embajador de la marca.

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