Basso Palta Gravel Experience

Equipo probador:
Casco LEM MotivAir / Gafas Adidas Zonik Aero Midcut Pro / Maillot Sportful Monocrom / Chaleco Sportful Giara / Guantes Sportful Bodyfit / Culottes Sportful GTS, Supergiara y Fiandre NoRain Pro/ Calcetines Sportful Bodyfit Pro y Giara 18/ Zapatillas Mavic Crossmax BOA / Ciclocomputador Wahoo ELEMNT Roam

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Probamos la Basso Palta en una excitante aventura que partía de Barcelona y tenía su fin en Girona.

Que Basso no es una marca más es algo que rápidamente comprendes cuando ves la calidad de fabricación de sus modelos, como la Basso Palta, donde queda patente el esmero en cada detalle y, sobre todo, su decisión innegociable de diseñar, fabricar y pintar todas sus bicicletas en Italia.

A diferencia de la inmensa mayoría de fabricantes, que optan por trasladar a Asia la fabricación de sus modelos, en Basso se mantienen fieles a la producción en su fábrica próxima a Bassano del Grappa.

En la Basso Palta, el Made in Italy salta a simple vista.

Evidentemente, no es un fabricante de masas, más bien todo lo contrario, pero la calidad de sus creaciones no tiene nada que envidiar a la de gigantes de la industria del ciclismo.

La Basso Palta al detalle

La Basso Palta es el modelo de la firma italiana para Gravel, una bici que destaca a primera vista por un diseño muy logrado e impactante.

Llaman la atención la deportividad de sus líneas y que es muy compacta, lo que la asemeja más a modelos de carretera que a competidoras de Gravel.

De hecho, con los números en la mano, esta impresión se corrobora, ya que en talla L el tubo superior solo mide 550 mm (casi 30 mm menos que varias de sus contendientes) y también es algo más corta entre ejes.

Detalle de la Basso Palta.

No obstante, las vainas de la Basso Palta, de 430 mm, son ligeramente más largas que otros modelos y aportan estabilidad en un conjunto que aboga por el rendimiento y la velocidad.

Fabricada en un monocasco de carbono y con una horquilla –también de carbono y con opción de contar con tres inserciones para portabidón– diseñada especialmente para absorber las vibraciones, la Basso Palta ofrece un paso de rueda generoso, pues admite cubiertas de hasta 42 mm.

Su robusto cuadro pesa 1,6 kilos con la horquilla, y la bici completa ronda los ocho kilos y medio de peso en su configuración más exclusiva, lo cual es un gran registro. Sobre todo para una marca como Basso, que nunca ha buscado ser líder en el controvertido apartado de la ligereza.

El cuadro dispone de siete inserciones para portabidón, lo que garantiza que podemos llevar hasta tres bidones en marcha (sin contar con el extra que permite la horquilla).

Se ofrece con transmisiones 1x y puede montar guíacadena, pero también admite configuraciones con doble plato. También pensando en el confort, la Palta viene con un sistema de abrazadera integrada que cuenta con una funda de silicona que mitiga las vibraciones en la tija de sillín.

Todos los detalles se cuidan al máximo en la Basso Palta.

Cableado interno, pipa de dirección cónica, ejes pasantes de 12 mm y tirantes ligeramente caídos son otras características de la Basso Palta, que se ofrece en cuatro tallas (S, M, L y XL) y cuatro colores: Emerald Green, Siena Terra, Purple Label y Grape.

La Basso Palta se comercializa en cuatro montajes, con unos precios que arrancan con los 3290 euros de la versión con SRAM Rival 1 hasta los 4610 euros del modelo con Shimano GRX Di2. También se vende el cuadro con horquilla, dirección, tija de sillín y potencia por 1990 euros.

Para rizar el rizo, Basso ofrece dos opciones de montaje singulares; el Palta Endurance Pack, que puede ser de mucha utilidad en largas distancias, consta de un espaciador especial de 20 mm para conseguir una altura de manillar algo más cómoda, mientras que el Palta Mudfest Kit incluye guardabarros en sendas ruedas.

Una opción a tener en cuenta si frecuentamos zonas húmedas o embarradas.

Geometría muy particular

Geometría

(EN TALLA L)
Geometría bici de carretera
A – 550 mm
B – 550 mm
C – 71°
D – 73,5°
E – 1026,5 mm
F – 430 mm

Ya hemos avanzado que la Basso Palta sigue un concepto singular, pues es compacta y deportiva.

Sin duda, nos pareció muy llamativo su corto tubo superior, completamente horizontal y sin sloping. Esta concepción distintiva también se ejemplifica con el hecho de que los registros de su geometría varían en función de cada talla.

Así pues, el ángulo de sillín pasa de unos verticales 74,5° en talla S a unos más relajados 73° en la XL. Y, por el contrario, el ángulo de dirección se relaja a medida que optamos por una talla más pequeña (de los 69,5° de la S a los 71° de la XL). Lo que no varía es la longitud de vainas (430 mm).

Montaje especial

Basso puso a nuestra disposición unidades montadas de forma excepcional para la ocasión y que difieren de los montajes a la venta.

Aunque había modelos con transmisión Shimano GRX, nosotros probamos una versión con SRAM Force 1 CX con un plato de 42 dientes y un cassette de 11-36.

En las ruedas, Basso montó unas Hunt 4Season Gravel Disc X-Wide. Este modelo de la firma británica destaca por su amplia anchura interna del aro (25 mm) y por su contenido peso (1698 gramos) por tratarse de un juego de ruedas realizado en aluminio.

Probamos la Basso Palta en una ruta espectacular.

El sillín, un fi’zi:k Vento Argo R1, destaca por su nariz más corta y por su amplio canal, que le confieren una lograda polivalencia de uso.

Las cubiertas, otro elemento fundamental en la práctica del Gravel, fueron unas Vittoria Terreno Dry en 38c, de 320 TPI y con el compuesto Graphene 2.0, que anuncian un peso de 490 gramos y destacan por su capacidad rodadora.

EVOC suministró tres bolsas de su nueva colección de bikepacking. La de sillín y de manillar tienen la particularidad de usar un cierre BOA, que garantiza un ajuste fácil, rápido y seguro.

Y Exposure Lights se encargó de las luces, con un impresionante modelo frontal de 3000 lúmens.

Primeras sensaciones con la Basso Palta

Tras la correspondiente presentación y el ajuste de la Basso Palta (en talla L) a nuestras medidas, iniciamos la primera de las tres jornadas de riding.

Organizadas y coordinadas por Thomson Bike Tours, empresa especializada en la materia y que cuenta con certificación ASO, sus dos experimentados guías, Sergi Florenciano y Llibert Sendrós, nos llevaron por Collserola.

La jornada prometía ser un “warm up” de 28 kilómetros y 700 metros de desnivel positivo, pero el ritmo alto convirtió la salida en un primer toque de atención. Eso y la primera ascensión a Sant Pere Màrtir, con pendientes muy empinadas.

Disfrutando de una ruta única con la Basso Palta.

A pesar de que rodamos por pistas y caminos a los que estamos más que acostumbrados, la velocidad fue considerable.

Salimos por la tarde, buscando de forma expresa que anocheciera. Instante que aconteció una vez coronado el Tibidabo, el parque de atracciones más antiguo de España (1899) y uno de los primeros de Europa, que se encuentra en el punto más elevado de Barcelona (512 m). Sin duda, el mejor mirador para divisar la Ciudad Condal.

Junto a él, el templo neogótico del Sagrado Corazón y, muy cerca, la imponente Torre de Collserola, de 288 metros de altura.

Para iniciar el descenso pusimos en funcionamiento la luz Exposure Lights Toro, de 3000 lúmens. Su extrema potencia iluminó el camino con contundencia, y presentó a los periodistas extranjeros a unos invitados bien conocidos por los lugareños, los jabalíes.

Rodando con la Basso Palta al atardecer.

Su población, en constante crecimiento, supone un apuro, sobre todo porque se han acostumbrado a los humanos y bajan a la ciudad, por lo que periódicamente se organizan batidas controladas.

Ya en la Carretera de les Aigües, una larga pista que ofrece una panorámica privilegiada de la capital catalana, la explosión lumínica del Camp Nou, donde el FC Barcelona y el Sevilla FC disputaban partido de Liga, impresionó al respetable.

A las dos horas, la batería de la luz dijo “basta”. Por suerte, el hotel estaba a escasos 500 metros.

La confirmación

La segunda jornada (Barcelona-Montserrat) sirvió para corroborar las impresiones iniciales sobre la Basso Palta.

La Basso Palta es una bici muy rígida y ligera que sube como un tiro. Sin embargo, antes de iniciar la ascensión a la montaña más emblemática de Cataluña, tuvimos que recorrer un largo tramo de carácter rodador invirtiendo el curso del río Llobregat por Molins de Rei, Sant Andreu de la Barca, Martorell y Olesa de Montserrat, entre otras poblaciones.

Esta especie de corredor natural tiene el mérito de hacerte olvidar que a escasos metros el paisaje es otro bien distinto, repleto de polígonos, fábricas y autopistas.

Visitamos Montserrat con la Basso Palta.

Esta Gravel de Basso demostró ser supereficiente en el pedaleo, transmitiendo inmediatamente toda la potencia a la rueda trasera. Sí que notamos algo rara la posición sobre la barra del manillar, porque queda más cerca de lo que estamos acostumbrados, aunque eso tiene fácil solución; o bien montar una potencia más larga o retrasar el sillín.

De todas formas, la inmensa mayoría del tiempo acomodamos las manos sobre la rampa, por comodidad y por tener un acceso inmediato a los frenos.

A 20 kilómetros del Monasterio de Santa María de Montserrat, comenzó la subida, pero no la clásica sino por pista forestal, de algo más de 1000 metros de desnivel.

La Basso Palta en Montserrat.

El rendimiento de la Basso Palta en estas condiciones es tan elevado que apenas nos levantamos del sillín. Cuando tras una exigente y larga ascensión por fin llegamos a la ermita de Santa Cecilia, la emoción se apoderó de nosotros. Ya solo quedaba un corto tramo de carretera hasta llegar a la abadía.

Reconozco que la satisfacción personal fue indescriptible, pues Montserrat es un lugar de culto y peregrinación muy especial, independientemente de si eres creyente o no. También es la patrona de Cataluña y el nombre de mi madre.

Etapa Reina

Así es cómo bautizaron los guías de Thomson Bike Tours a la tercera jornada (Barcelona – Caldes d’Estrac), de 95 kilómetros y cerca de 2500 metros de desnivel positivo acumulado.

Pero más que por los continuos tramos de sube-baja que acumulaban fatiga en las piernas y que se asemejaban a una sucesión de extenuantes series, esta etapa sirvió para evidenciar el eficaz comportamiento de la Basso Palta en todo tipo de condiciones.

Es rápida y ágil en curvas, y su dirección sigue con precisión la línea marcada. Olvídate de esos extraños a media curva.

Primeras sensaciones con la Basso Palta.

La Basso Palta transmite confianza para empujar con fuerza. Además, puesto que su posición es más deportiva que cómoda, concentras más peso en la rueda delantera, por lo que el control es máximo.

Es por eso que podemos asegurar que es la bici de Gravel más rápida que hemos probado hasta la fecha. Y eso tiene mucho mérito, ya que también en los descensos se percibe la absorción de su horquilla y del sistema de la abrazdera de la tija de sillín, pero también la estabilidad que aportan sus vainas y la rigidez del cuadro.

En este sentido, no hay que olvidar que la Basso Palta tiene la certificación UCI para competir en CX.

Evidentemente, hay modelos más cómodos que la Basso Palta –de hecho, la comodidad no es precisamente una de sus virtudes–, algunos con elastómeros e incluso con sistemas de microsuspensión, pero su comportamiento general es más lento y torpe y carecen del brío y del nervio que tanto enamora de esta Basso. Sí, con ella apetece soltar frenos y notar el viento y el polvo en la cara. La velocidad está en su ADN.

Por otro lado, sobre asfalto su rendimiento es prácticamente idéntico al de una bici de carretera y no sería descabellado montar slicks para usar la Palta también como bici de carretera.

Esta polivalencia de uso es uno de los grandes méritos de esta bicicleta, capaz de brillar en muchas circunstancias bien dispares.

La Basso Palta es una de las bicis gravel más rápidas del mercado.

En carretera y rodando en grupo alcanzamos velocidades muy altas, y en los descensos disfrutamos como nunca encadenando curvas rápidas.

En este sentido, las cubiertas Vittoria Terreno Dry (tubelizadas e hinchadas a 1,8 bar delante y 2,3 bar detrás para nuestros 63 kilos) fueron un seguro en todo tipo de circunstancias.

Tanto es así que ninguno de los particpantes en esta aventura Gravel sufrimos pinchazos a lo largo de las tres jornadas. Solo notamos cierta falta de tracción en algunas rampas del 20% en los que la trasera patinaba, algo comprensible, por otro lado.

En el Parc de la Serralada de Marina, en la comarca del Maresme, la Basso Palta vertió la gota que colmó el vaso. Fue en un sendero técnico de subida, donde a pesar de la exigente relación del plato de 42 dientes con el cassette 11-36, trepó con una fluidez digna de una MTB.

Posteriormente, en una zona de descensos técnicos, esta vez sí que propios de bicis de doble suspensión, superó todas las adversidades con solvencia.

De acuerdo, ese no debe ser el ámbito de acción de una Gravel, pero el hecho de que pueda superarlo sin mayores contemplaciones dice mucho de sus capacidades. Y de su envidiable versatilidad.

Cuando por fin llegamos a Caldetes d’Estrac, justo delante del mar, un sinfín de sensaciones brotaron de golpe. Por un lado, aquí terminaba nuestra aventura, que retomaría el segundo grupo de periodistas, con tres etapas más y la llegada final a Girona. Pero lo más importante es que pudimos disfrutar de una experiencia inlovidable con una bici que no conocíamos y que nos dejó prendados.

No es un modelo con amortiguación, sino una bici auténtica, rápida, polivalente y capaz de destacar en todos los aspectos del riding.

El Gravel actual parece tirar hacia dos vertientes, la más competitiva y la que busca un enfoque más relajado y que aboga por el bikepacking.

Aunque la Basso Palta, que carece de anclaje para portabultos y no es compatible con ruedas de 650b, no descarta la segunda acepción, sin duda es un modelo creado en busca de ofrecer el máximo rendimiento.

Sí, es una bici que pide rodar deprisa y con la que revive ese punto competitivo que tenemos al rodar en carretera y que también nos invade en MTB cuando atacamos los senderos. Esa sensación es genial. Y lo sabes bien.

Avituallamientos de lujo

Avituallamiento durante la presentación de la Basso Palta.

Como ya hemos apuntado, la coordinación y supervisión de la ruta corrió a cargo de Thomson Bike Tours.

Mientras uno de sus guías rodaba con nosotros, el otro conducía la furgoneta, cargada de comida, bebida y recambios, hasta el siguiente punto de encuentro. Y los avituallamientos, copiosos y variados, tuvieron un detalle higiénico inédito para mí, un bote de gel higienizante de manos.

Así nos podemos avituallar sin guantes y con las manos limpias. Por nuestra salud y por la de los demás. ¡Bien visto!

Entrevista a Joshua Riddle · Marketing Manager de Basso Bikes

Joshua Riddle · Marketing Manager de Basso Bikes.

¿Qué supone la Palta para Basso?

La Basso Palta es la primera bici de Gravel de la marca, y nace justo después del movimiento Gravel.

El desafío de la marca ha sido el de desarrollar una solución para Gravel que mantuviera un ADN fuerte de lo que significa Basso. No quisimos limitarnos a hacer una bici de CX modificada como han hecho otros, sino crear una solución propia que implica seguir el estilo de Basso y nuestra filosofía a una demanda del mercado.

Palta es una palabra derivada del dialecto Véneto, el que se habla en la zona del norte de Italia donde se produce Basso, el Véneto, que significa “barro, suciedad”.

Es una bici que mantiene el ADN de Basso, ya que sus prioridades son la velocidad y las carreras, pero siempre buscando ser eficiente y eliminando
todo lo superfluo.

Es decir, tiene que llevarte al destino con la máxima eficiencia pero sin un montón de accesorios y cosas que no son necesarias. Simplemente con lo esencial y aportando una buena maniobrabilidad.

Es ligera y solo se ofrece en carbono. ¿Por qué?

Porque tenemos la capacidad de trabajar muy bien el carbono. Nunca hemos intentado ser los más ligeros del mundo, ni en carretera ni en Gravel.

Lo que anisamos es hacer una bicicleta Basso hecha y diseñada por nosotros en Italia. Hecha para correr y para durar.

La filosofía de Alcide Basso, el fundador de la empresa, ha sido la de hacer la bicicleta de carretera más reactiva, veloz y ligera posible, pero con una maniobrabilidad muy eficiente.

Tanto es así que si en bajada a 85 km/h sueltas las manos del manillar, la bici irá donde quieras sin movimientos extraños.

Sorprende que es una de las pocas firmas italianas que todavía fabrica en Italia. ¿A qué se debe esta decisión?

Es la filosofía del dueño y de la empresa. Si quieres mantener ese control de calidad para poder reaccionar y cuidar cada detalle con tus propios ojos y manos, no hay otra opción que fabricar en Italia.

Vendemos un producto italiano, pero no solo porque está hecho en Italia sino porque sigue una filosofía 100% italiana.

¿Y cuál es?

Que hacemos algo que es funcionalmente bello y bellísimamente funcional. Eso implica dedicación y atención.

¿Qué significa para Basso la autenticidad?

La autenticidad es algo que hoy en día escasea mucho en el mercado, y no me refiero solamente al ciclismo. Se echa en falta en lo que consumimos y tocamos en nuestra vida cotidiana.

Desde nuestro teléfono y zapatos a la comida, no hay casi nada que tenga una bandera ni que sea lo que promete ser. Hay mucho humo.

Basso cree que en esta vida hay que ser coherente y hace un producto italiano en todos los sentidos, a diferencia de otras marcas italianas que lo son de nombre pero fabrican fuera.

Hay que ir un paso más allá de la funcionalidad. Es como en el caso de Ferrari; hay un montón de coches rápidos, pero tan bonitos como los Ferrari hay pocos.

¿A qué público aspira conquistar Basso?

A un público que quiere algo más en el ciclismo. Alguien que busque una mera bicicleta, una mercancía, no es un cliente Basso. Tal vez podrían comprar una bici Basso, pero no serían conscientes de lo que tienen entre las manos.

Basso aspira a tener clientes que aspiren a tener algo más. Actualmente, el mercado está saturado de oferta y hay 300 marcas de bicicletas con seis modelos cada una. Eso es mucho y la gente podría escoger entre miles de opciones.

Sin embargo, también tienes la posibilidad de escoger una marca que te habla con el alma y que crea un vínculo visceral. Basso trata de insuflar el máximo amor y pasión en sus productos, hechos según un criterio diferente.

El público con un paladar sofisticado, el que aprecia las cosas finas y que no quiere ser un Volkswagen Golf es un cliente Basso.

Lógicamente el precio a pagar será mayor.

No te creas, hay otras marcas italianas –de nombre, no de fabricación– que son más caras. Pero si nos centramos en la Venta, tiene un precio muy próximo al de las marcas generalistas, pero es de carbono y está hecha por nosotros. Y aunque pesa un poco más que una Diamante SV, rueda estupendamente, como tiene que ir.

Hablando de la Venta, acaba de celebrar sus 20 años, lo que la convierte en un modelo especial para la marca. ¿No es así?

Es una bici con su historia. Es otro emblema dentro de Basso de hacer las cosas longevas. El nombre es longevo y la primera bici fue algo fuera de este mundo; uno de los primeros ejemplos de bici aerodinámica que se hizo para un equipo nacional ruso.

Ya entonces escondía las pinzas de los frenos y contaba con unas tuberías muy grandes de carbono y con un peso muy respetable. Para aquella época era muy interesante.

Pero este modelo ha evolucionado y ahora representa un producto de primer precio con la calidad Basso para un público más amplio. Además, también se ofrece con frenos de disco.

¿Qué política de garantía tiene la marca?

No tenemos una política de garantía ni hacemos campañas publicitarias al respecto, porque tenemos muy pocas.

Al no centrarnos únicamente en el peso, podemos asegurar una mayor fiabilidad y durabilidad. Y puesto que toda la fabricación se desarrolla en nuestras instalaciones, sabemos que la producción sigue los estándares que nos hemos marcado.

Por eso, no tenemos problemas de garantías. Solo trabajamos garantías en algún caso puntual. Si yo fuera encargado de garantías en Basso, ahora estaría en el paro porque el teléfono no suena.

¿Es una empresa familiar?

Sí, Basso es una empresa familiar. Allí trabajan la madre, el padre y dos de los tres hijos. En las oficinas somos 12-15 personas y en las dos fábricas trabajan unas 45 personas.

¿Vendéis con distribuidor o directamente?

Depende del país. En España vendemos directamente a las tiendas, lo que es importante para ambas partes. Pero no por Internet.

Las e-Road bikes e e-Gravel bikes son cada vez más populares, también entre los fabricantes italianos. ¿En qué estado está Basso?

Por el momento no tenemos planes de fabricar ninguna e-Road bike. En cuanto al Gravel, estamos pensando cómo entrar en el mercado eléctrico, pero nos cuesta un poco más de tiempo encontrar una solución que sea Basso.

Es decir, que no se trata de encontrar un motor y un cuadro hecho en Asia, sino hacer una solución propia. Estamos trabajando en ello, pero no te puedo decir cuándo será el lanzamiento.

¿Cuál es el mayor desafío actual para Basso?

El desafío más importante es contar la historia de la marca. En cuanto a marketing, para mí es un lujo estar en Basso porque no hay que crear nada. Aquí no hay humo, sino una historia de verdad que se ha ido labrando con los años.

El desafío es contarla al máximo de gente posible. No vamos a conquistar el mundo ni seremos tan grandes como Trek o Specialized, pero queremos que la gente sepa cómo están hechas las Basso y lo que la marca representa y dónde quiere llegar.

Queremos ser quienes llevemos la autenticidad a ese público que la busca. Y tal vez haya gente que ni siquiera sabe que la está buscando, pero al saber de qué está hecha Basso les puede convencer.

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